Mientras se consuman los peores abusos en el Congreso, los noticieros de la mañana ponen su cuota de irrealidad. El difunto Maldito Cris esta más vivo que nunca. Su muerte mata la noticia así hay que estirarla con la novia, con la madre, los amigos o la infancia.
Toma tu cucharada de morbo y olvidate que los profesores de tus hijos serán nombrados sin ningun mérito, jalados nomás.