El caso ocurrido en el Colegio Nacional de Fernando de la Mora no es, como intentan presentar algunos medios progresistas, “un acto de discriminación”
Es exactamente lo contrario: un acto de provocación deliberada contra una institución educativa, su reglamento tácito y la comunidad escolar que lo respeta.
En Paraguay, aunque no exista un reglamento uniforme dictado por el MEC, cada colegio se rige por normas de convivencia propias, sustentadas en las costumbres y valores de nuestra sociedad.
Y esas costumbres que no necesitan ser escritas para tener fuerza moral y jurídica, establecen con claridad que los varones visten de varones y las mujeres de mujeres.
Esa regla no es una imposición ideológica, sino una expresión de nuestra identidad cultural, de respeto, de orden y de decoro.
Nuestra Constitución Nacional reconoce dos sexos: hombre y mujer, y toda la estructura social y educativa se organiza en función de esa realidad biológica y natural.
Pretender romper ese orden dentro de una institución pública, de manera repentina y sin diálogo, no es un acto de libertad, sino un intento de imponer una agenda política que busca generar confusión, confrontación y descomposición del sistema educativo.
Si el alumno en cuestión asistió todo el año vestido conforme al reglamento, sin objeciones, y recién al cierre del ciclo lectivo decidió cambiar drásticamente su presentación, sabiendo perfectamente que eso generaría controversia.
No fue una expresión espontánea, fue una acción premeditada que buscó instalar el discurso “woke” dentro del aula, desafiando la autoridad docente y las normas que rigen a todos los demás estudiantes.
En este caso, no se discriminó a nadie, ni hubo “homofobia ni transfobia” (premeditado para instalar)
Porque nadie está cuestionando gustos personales ni decisiones de vida fuera del ámbito escolar.
Pero dentro de una institución educativa deben respetarse las normas de convivencia, la autoridad y el marco cultural en el que se forma toda una comunidad.
La libertad individual no puede imponerse por encima del respeto colectivo ni de las reglas que sostienen el orden.
Por el contrario, fue la institución la que se vio agredida en su autoridad y en sus valores.
Y más grave aún, los padres del alumno siendo responsable menor de edad consintieron o promovieron esta acción, exponiendo al propio joven al conflicto mediático y político que hoy se intenta capitalizar.
La libertad no significa hacer lo que uno quiera, donde y cuando quiera. La libertad sin respeto ni límites se convierte en libertinaje, y el libertinaje destruye los pilares de toda comunidad organizada.
En un país donde aún se respetan la familia, las tradiciones y la identidad natural de las personas, no puede imponerse una visión minoritaria para forzar a todos los demás a aceptar una distorsión ideológica del orden natural y educativo.
Por eso, lejos de ser un caso de discriminación, este episodio es una muestra más de cómo ciertos sectores de la prensa militante intentan instalar la confusión y socavar la autoridad de las instituciones.
Pero Paraguay no se construyó sobre la confusión, sino sobre el respeto, el sentido común y la identidad de su gente.
"Soy cristiano"
¿Cual es tu denominación?
"Soy cristiano"
Ah, mira tú. Pero ¿cuál es tu denominación?
"Prefiero que solo me diga "cristiano".
Esta es la MISMA ACTITUD Y RESPUESTA de los demonios en un exorcismo cuando el sacerdote les pregunta por el nombre: "somos legión" responden renuentes a identificarse. Les ATERRA decir la verdad pues todos se saben anatemas y en contra de la obra fundada por Cristo.
Estos pseudo "cristianos" no lo son pues el cristiano SIGUE y OBEDECE a Cristo. No solo "cree en Él" a conveniencia. Debemos llamarlos por su denominación de origen: PROTESTANTES, porque protestaron contra la Santa Obra de Jesús: La Iglesia.
Católicos, basta de permitir que los herejes de siempre PARASITEN semánticamente ("cristiano") de la obra de Cristo, para hacer avanzar a sus LEGIONES.
Un francotirador y, de inmediato, dos cortinas de humo: dos supuestos tiradores “falsos”. Uno de ellos capturado con un simple rifle de pellets, mientras el verdadero ejecutor escapaba sin dificultad. El disparo fue quirúrgico: a media distancia, buscando la yugular, con clara intención letal. Estamos hablando de un trabajo profesional, planificado hasta el último detalle. Han pasado ya más de ocho horas y ni siquiera el FBI ha podido dar con el asesino.
Esto no fue obra de un “zurdito” improvisado, por más que se intente presentar así en lo intelectual. En lo instrumental es evidente: formación militar, habilidades de élite en tiro de precisión y en montaje de escena.
We don’t yet know what motivated the person who shot and killed Charlie Kirk, but this kind of despicable violence has no place in our democracy. Michelle and I will be praying for Charlie’s family tonight, especially his wife Erika and their two young children.
El mundo no está dividido entre izquierda y derecha. Está dividido entre líderes y seguidores. Y de ambos hay —por desgracia— en esa dicotomía gastada que acaba de colapsar.
Los “líderes” de pensamiento de la derecha están infectados por un fervor irracional hacia el sionismo, y los seguidores, por supuesto, lo aplauden como borregos. En la izquierda, los altares están reservados para Hamas y cualquier otro engendro terrorista que abrace su violencia ideológica, heredera directa del veneno revolucionario francés.
¿Y nosotros? Los que rechazamos tanto al sionismo como a Hamas. Los que no celebramos masacres de inocentes, ni la “derecha light” que ha vendido su alma liberal al mejor postor, traicionando sin pudor la moral conservadora.
¿Dónde quedamos?
Sencillo: somos pocos, pero sin duda, los que más huevos tenemos. No nos arrodillamos ante el becerro de oro ni ante su primo Lucifer.
Solo ante Cristo.
Ella es luterana, no católica. Y lo que hace falta aquí es tener el valor —sí, el coraje intelectual y moral— de denunciar sin titubeos la necedad que está proclamando: afirmar que los valores del Talmud son objetivos, cuando en realidad muchos de ellos resultan profundamente profanos e incluso abiertamente burlones hacia el cristianismo. Tales afirmaciones deben ser confrontadas y rechazadas con firmeza.
Al mismo tiempo, sería justo que los sacerdotes católicos que han salido a señalarla, en parte por ser protestante y en parte por sus declaraciones erradas, también tuvieran la valentía de mirar hacia dentro de su propia Iglesia y denunciar con la misma fuerza las aberraciones que Roma ha promovido últimamente. ¿Dónde está esa misma voz profética frente a documentos como Fiducia Supplicans o frente al coqueteo constante con la agenda LGBT? ¿Dónde está la coherencia? Si van a ser guardianes de la fe, que lo sean con integridad y sin doble rasero.
If you grasp the gospel of grace, a clearer view of your flaws and sins will make Christ's love for you all the more precious, electrifying, and amazing. Christians have a unique identity, based on Christ's performance not ours.
@UltimaHoracom Lo que falta que haga no más ya este seudo economista.. que asco que me dan estos corruptos correlis vendidos, no hay más opciones que si pasa esto más que salir a las calles y sacarles del cargo.. porque por ser conservadores guau nos comemos la corrupción