Nunca tuve ni tendré un corazón para odiar a nadie, el que me hace mal, le sonrió, le bendigo y sigo mi camino, porque se que el tiempo pone a cada quien en su lugar.
Confíen en el proceso, trabajen, no vean relojes ajenos, sean constantes y positivos, incluyan a Dios en todos sus planes, los tiempos cambian y nosotros también.
Dios, dame mucho trabajo, porque tengo cara de gastar por 1000, deudas de señora, gustos de narco… y a veces se me olvida que soy mi propia patrocinadoraaaaa
Soy una mujer muy bendecida. La vida a veces se pone difícil y hay días en los que me dan ganas de rendirme o simplemente me falta la motivación. Pero cada vez que me siento débil, Dios interviene, me carga en sus brazos y SIEMPRE regreso con más fuerza que antes 💖