A mí lo que sinceramente me parece fascinante es que sea un fenómeno tan imposible de ser globalizado, traducido a otras latitudes. Es nuestro. A nadie más le importa. Todo nuestro. Un tesoro enterrado en el fin del mundo.
se murió uno de los tipos que mejor hablo de cómo se siente estar en un bar con música fuerte pensando en una mina que ya no te ama o cómo es una charla con tus amigos hablando de personajes del barrio o de qué se siente ver tu vida atorada en algún pozo que vos mismo elegiste
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.