LIBERTAD DE EXPRESIÓN
En el desayuno que encabezó el gobernador (@makugo) Mauricio #Kuri González la mañana de este viernes junto a representantes de los medios de comunicación, con motivo de conmemorar el Día de la Libertad de Expresión, el mandatario estatal se paró frente a los medios para hacer un llamado a defender la #verdad, la #democracia y el derecho a la información. Con un tono grave, habló de un “momento crítico” para México, de instituciones que se desmoronan y de la prensa como baluarte de la oposición. Sus palabras, en apariencia, destilan compromiso con la libertad de expresión, pero en el contexto queretano, suenan más a un guion bien ensayado que a una invitación genuina al escrutinio.
Kuri no miente al señalar que el #periodismo es una actividad de alto riesgo. En México, ser #periodista significa caminar en una cuerda floja sobre un abismo de #violencia e #impunidad. Como bien apuntó Luis Montes de Oca, del Periódico Noticias, por cada periodista silenciado, mil se levantan. Pero en Querétaro, el desafío no solo viene de las amenazas externas, sino de un sistema interno que sofoca la crítica antes de que nazca. Aquí, la prensa no enfrenta balas, sino el peso de los convenios publicitarios que atan las manos de los reporteros y dictan las líneas editoriales.
Es un secreto a voces: la mayoría de los medios locales dependen de los recursos gubernamentales. Esta relación clientelar convierte a los periódicos, medios y portales informativos, en espejos que reflejan la imagen que el poder quiere proyectar. No es raro ver la misma foto del gobernador, la misma nota en portadas idénticas. ¿Investigación? Escasa. ¿Vigilancia del poder? Inexistente. La corrupción, el mal uso de recursos o las irregularidades señaladas por auditorías solo ven la luz si las autoridades lo permiten, y siempre con un cálculo político detrás. Lo que se publica no es periodismo; es propaganda envuelta en papel periódico o expuesta en pantallas digitales.
Kuri habló de los retos de Querétaro: #seguridad, #transporte, #agua, #energía. Son prioridades legítimas, pero su narrativa omite un desafío mayor: la ausencia de un periodismo crítico que fiscalice su gestión. La crítica se minimiza o reduce al etiquetarla con un interés político, “Si me criticas es porque apoyas el otro”. Sin una prensa libre, ¿quién cuestionará si el proyecto hídrico es realmente autofinanciable? ¿Quién investigará si los recursos para Paseo 5 de Febrero se usan con transparencia? La “declaracionitis” que domina la cobertura local (esas notas que repiten sin filtro lo que dice el funcionario de turno) no es periodismo, es taquigrafía al servicio del poder.
Los “líderes de opinión” son cosa seria. Conductores y columnistas con trayectorias largas prefieren el halago al cuestionamiento, su pluma esta guiada por el convenio publicitario. Mientras tanto, los reporteros de a pie, los que cubren el día a día, trabajan en condiciones precarias. Salarios bajos, muchos sin prestaciones, y con la presión de una línea editorial que les prohíbe incomodar a los intocables. Su valentía para seguir en la trinchera merece más que un reconocimiento en un evento oficial; merece un ecosistema donde puedan ejercer sin mordazas.
El gobernador acertó en una cosa: estamos en un momento crítico. Pero la crisis no es solo nacional, es local. Si Querétaro aspira a ser un estado de vanguardia, necesita una prensa que no sea un apéndice del gobierno. La libertad de expresión no se defiende con discursos ni con reconocimientos póstumos, como el otorgado a Emilio Nassar Rodríguez. Se defiende con acciones: protegiendo a los periodistas y fomentando un periodismo que incomode, que contraste, que revele.
Por cierto, ¿Cuándo se dignarán los diputados a legislar la iniciativa de protección a periodistas?
Y esto no es asunto de un color de partido, en #Puebla la libertad de expresión está en riesgo. El gobernador poblano, Alejandro #Armenta, ha desatado una tormenta con su “Ley de #Ciberseguridad”, bautizada por muchos como “Ley #Censura”. Aprobada a la velocidad del rayo por un Congreso dominado por #Morena, esta reforma al Código Penal tipifica el “ciberasedio” (insultar o agraviar en redes sociales) con penas de hasta tres años de cárcel. Aunque Armenta, ante la crecida de críticas, pidió foros para “revisarla”, el daño está hecho: la ley ya está vigente, y su ambigüedad amenaza con convertirse en un garrote contra la libertad de expresión.
La redacción del artículo 480 es un desastre jurídico: términos como “insultar” o “con la insistencia necesaria” son tan vagos que podrían castigar desde un meme mordaz hasta una crítica periodística. Organizaciones como Artículo 19 y la Red de Periodistas Puebla han advertido que esta norma, lejos de proteger, abre la puerta a la persecución de voces disidentes, especialmente en un contexto donde cuentas anónimas, como @LaAldeaPoblana , incomodan al poder.
El trasfondo es claro: controlar el relato en tiempos de redes sociales. La prisa por aprobar la ley, sin debate ni consulta, delata una intención más autoritaria que protectora. La libertad de expresión no es negociable; es un pilar de la democracia que no debe sacrificarse en nombre de una supuesta “ciberseguridad”.
Preocupa lo que sucede en Puebla porque acá en la tierra de Conin ya se les ocurrió una iniciativa similar. Los diputados (la gran mayoría), trabajan sobre su agenda política-electoral. Por eso hay leyes que se aprueban en tiempo récord, simulando análisis y discusión, mientras otras, como la iniciativa de protección a periodistas y defensores de los derechos humanos sigue en la congeladora legislativa.
Acá en la tierra de Conin, los ciudadanos de Querétaro, privados de una prensa verdaderamente libre, seguirán recibiendo propaganda disfrazada de noticia. La verdad, esa que el gobernador dice defender, seguirá siendo la primera víctima. Así les es más conveniente.
#Opinión #Libertaddeexpresion #Libertad de #Expresión #mediosdecomunicación #periodismo #prensalibre
@Ale_Olvera777 Pero para que le da espacio en su medio al padre y al hijo que piensan con las nalgas ? Quieren nuevo partido y madrean al mejor amigo del gober, asi no se puede…