@beautointment en su estómago pero se hace la digna, la dura. —Seguro que todos sus amigos son unos cernícalos. —Para ella nadie va a estar a su altura, eso por supuesto. —Si te descuidas ni se cortan las uñas.
@beautointment hinchaditos, y que no es precisamente por el pintalabios. —¿Y besa bien? —Se da cuenta de que ha estado conteniendo el aliento antes de soltar la pregunta. Todo por la tonta sugerencia de que Roscoe pueda tener algún amigo que le interese. Las hormiguitas han empezado a bailar >
nada. Si era lista /que por supuesto lo era/ no tiraría oportunidades por la borda.
—¿Para qué me servirías tú, a ver? —Sacó un caramelo del remanente de su bolsillo y se lo metió a la boca con cierto recochineo.
El flequillo se le movió un poco al fruncir el ceño. —¿Cómo que ahora mismo? En la arena la cosa se pondrá aún más fea. Si me estás proponiendo una alianza o algo así...—Iba a seguir arañando, pero se lo pensó mejor. Haymitch era de casa, y eso al fin y al cabo era mejor que >
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—¿Ahora mismo? Pues nada, imagino. —Se encogió un poco de hombros. —Pero... si eres lista, me dejarás echarte una mano sin necesidad de compartir tus estrategias, ¿no?
La última bolita de caramelo fue la que mejor le supo. Fue la que hizo +
Lo miró de soslayo, los ojos entrecerrados. —¿Qué te hace pensar que voy a desvelarte mis secretos? —Menos mal que por precaución sólo le había ofrecido un puñadito, porque se las picoteó todas. Haymitch Abernathy tenía las manos muy largas. —Ahora me debes una bien gorda.
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—Te puedo echar un cable con lo que tengas entre manos. —Fue tomando una bolita de caramelo. Y otra, y otra más... —Pero no te prometo nada. A lo mejor embadurno tu forma de hacer las cosas. —Hecho totalmente a propósito, se pasó tomando de las bolitas.
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Como es evidente, le torció el morro. —Tengo. Si las coges te las dejo a deber. —Por algún favor en la arena porque si no me dirás tú. Era más la mala costumbre de ponerle trabas que otra cosa. Se sacó unas cuantas de los bolsillos y alzó la mirada a su rostro. —Tampoco te pases.
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—¿Las gracias? —Supuso que aquella respuesta era un poco caradura, pero tampoco tenía mucho que ofrecerle. De haber tenido algo se lo habría propuesto. —¿Tienes o no?
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—Eh, @C4NDYRUSH. Por casualidad no te sobrarán más bolitas de caramelo. —Al final las suyas las había terminado repartiendo y se había quedado a mano vacía.
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ㅤㅤㅤㅤ𝐏𝐄𝐄𝐓𝐀 𝐌𝐄𝐋𝐋𝐀𝐑𝐊
ㅤI'd like to find a way 𝓽𝓸 𝓼𝓱𝓸𝔀 𝓽𝓱𝓮𝓶
ㅤㅤㅤㅤ they 𝓭𝓸𝓷'𝓽 𝓸𝔀𝓷 𝓶𝓮.
ㅤㅤㅤ ㅤIf I'm going 𝓽𝓸 𝓭𝓲𝓮,
ㅤ ㅤI want to die 𝓫𝓮𝓲𝓷𝓰 𝓶𝔂𝓼𝓮𝓵𝓯.
【district 12 ⋮ ៚:baker & survivor.】
—Gracias, Effie.
Es lo único que dice. No es nada personal. Ese lagrimeo que se ha esforzado por cortar venía del recuerdo de sus amigos, la gente que ha dejado en su distrito. Pero ¿qué le va a contar a alguien del Capitolio?
Si bien Effie es demasiado llamativa a la hora de maquillarse a ella misma, es todo lo contrario para la chica frente a ella, usa colores que combinan perfectamente con la joven sin ser exagerada.
— Bueno, sea lo que sea que se metió en tu ojo, aquí estoy por si necesitas.
@woodsrover Se queda mirándolo con suspicacia, los ojos entrecerrados por el sol. —De frente tampoco sabrías. —Espeta, aunque piensa que igualmente la hubiera llamado por el nombre de su hermana para hacerla rabiar. Seguro que a Siena sí la diferencia de espaldas. Le encantaría decírselo >
metió a la boca y chuperreteó mientras olisqueaba el aire. Le había parecido percibir cierto aroma en el ambiente y trataba de comprobarlo— ¿...Tarta? —Se giro de nuevo para mirar a Haymitch— ¡Qué detalle, se han acordado! —Exclamó sardónica. —Estos capitolenses son la pera.
—No, no, ya se ve. —Soltó aire entre los labios y rodó los ojos negando con la cabeza. El chico no había tenido muchas luces con su actuación desde luego. También es verdad que ella lo vio todo desde lo alto de la tarima y fue un poco confuso. Pero vamos, no le extrañó del todo >
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⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀—Eh. No es como si me hubiese nacido a conciencia. —Sabía que la había cagado hasta el fondo con su impulsividad. Pero en aquel momento, con todo el caos alrededor, no había podido pensar con claridad. Un nubarrón enorme se había encargado de embadurnar su +
la primera sonrisa genuina desde la cosecha. —No deberías subestimarme. —Se puso de pie con intención de acercarse a la puerta, pero se volvió ante su ofrecimiento— Tengo de sobra. —Encogió los hombros y aun así le cogió dos, por las dos velas, y por no hacerle el feo. Las >