“ Es de carreras, estaba aburrido y no sabía que hacer.
¿Vamos alguna parte? ¿Tienes una misión, puedo ayudarte? ” fue un cambio brusco de conversación, pero le parecía mucho más entretenida la vida de la viuda.
Alzó la cabeza, echándose hacía atrás en el asiento y, al mismo tiempo, dejaba el teléfono sobre la mesa, boca bajo.
“¿Huh? Con nadie —, estaba jugando.”
sonrisita.
Tanto lo ansiaba, quizás se había apegado a la espía en demasía, pero no podía dejar que un pilar fundamental en su vida se marchara.
Mucho le había costado conseguir algo así, le resultaba imposible.
"Hmn -- Nunca voy a poder estar a tu altura, en realidad, así que no +
"La Agente May."
Y porque estuvo todo el día detrás de ella, pidiéndoselo por activa y por pasiva.
"Lo demás yo solo." Muy orgulloso de ello, debe decir.
"¡Claro! Y te puedo enseñar lo que he aprendido estas semanas, seguro que ahora si te podría vencer." Y lo dice totalmente convencido de ello, aunque fuera mentira.