Deutschland ist aus der WM raus.
Aber bitte nicht wieder dieses alte Denken.
Verlieren, gewinnen, Tore schießen, Elfmeter verwandeln, Zweikämpfe führen, laufen, kämpfen, Leistung bringen — das ist doch alles toxischer Ergebnissport aus einer vergangenen Zeit.
Eigentlich haben wir gewonnen.
Wir waren bunt. Wir waren divers. Wir hatten Haltung. Wir hatten Botschaften. Wir hatten wahrscheinlich sehr gute Workshops.
Und am Ende ist das doch viel wichtiger als dieser altmodische Gedanke, dass man bei einer Fußball-WM Fußballspiele gewinnen sollte.
Leistung wird ohnehin völlig überschätzt. Leistung erzeugt Druck. Druck erzeugt Erwartungen. Erwartungen erzeugen Enttäuschung. Also schaffen wir die Erwartung einfach ab. Problem gelöst.
Deutschland ist nicht ausgeschieden. Deutschland hat sich vom patriarchalen Siegesbegriff emanzipiert.
Warum muss man überhaupt einen Ball treten? Hat mal jemand den Ball gefragt? Vielleicht möchte der Ball gar nicht ständig durch die Gegend geschossen werden. Vielleicht ist der Ball erschöpft von dieser ganzen Wettbewerbsmentalität. Vielleicht braucht der Ball einen Safe Space.
Früher wollte man Weltmeister werden. Heute reicht es, wenn alle nach dem Spiel sagen können: „Wir haben wichtige Zeichen gesetzt.“
Das Torverhältnis mag schlecht sein. Aber die moralische Bilanz stimmt.
Der Gegner hatte mehr Tore. Wir hatten mehr Haltung.
Natürlich werden jetzt wieder irgendwelche Reaktionäre kommen und von Training, Taktik, Mentalität, Effizienz und Nervenstärke reden. Typisch.
Diese Leute haben Fußball nie verstanden.
Fußball ist nicht dazu da, Spiele zu gewinnen. Fußball ist dazu da, gesellschaftliche Transformationsprozesse auf Rasen sichtbar zu machen.
Wer Elfmeter verwandelt, reproduziert nur Erfolgsdruck. Wer aufs Tor schießt, denkt binär. Drin oder nicht drin. Schwarz oder weiß. Gewonnen oder verloren.
So einfach ist die Welt nicht mehr.
Modernes Deutschland spielt fluid. Mal Angriff, mal Rückpass, mal Selbstfindung. Mal Pressing, mal Projektgruppe. Mal Abschluss, mal Dialogangebot an den Strafraum.
Und wenn am Ende Paraguay weiterkommt, dann ist das eben nur eine koloniale Konstruktion der Ergebnisliste.
Die Tabelle lügt. Die Haltung bleibt.
Darum: Kopf hoch, Deutschland.
Wir brauchen keine Titel. Wir brauchen keine Leistung. Wir brauchen keine Siegermentalität.
Wir brauchen mehr Stuhlkreise, mehr Awareness, mehr Regenbogenbinden, mehr Botschaften und weniger dieses unangenehme Ding namens Anspruch.
Weltmeister kann jeder werden.
Aber moralisch überlegen ausscheiden — das muss man erstmal schaffen.
Qué es la Simpatectomía Videotoracoscópica?
Es una cirugía mínimamente invasiva para eliminar la sudoración excesiva manos, axilas, cara y cabeza y el rubor facial patológico. Usa solo 2 incisiones de 0,5 cm en costado y axila, con video.
Duración cirugía: 40 min #sudoracion
Quién realiza la Simpatectomia en el 2026?
Dr. Camilo Osorio Barker
Cirujano de Tórax (+2500 simpatectomías realizadas en 25 años)
Una de las mayores experiencias en Iberoamérica.
Exdecano Facultad de Medicina, Universidad de La Sabana y UPB
#hiperhidrosis#nerviosimpatico
La Simpatectomía Videotoracoscópica es una cirugía mínimamente invasiva y ambulatoria para eliminar la sudoración excesiva y el rubor facial patológico. Usa solo 2 incisiones de 0,5 cm en costado y axila, con cámara de video.
Dr. Camilo Osorio Barker
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Ser cristiano en la política no significa ser confesional, sino dejar que el Evangelio ilumine las decisiones que hay que tomar, incluso aquellas que no parecen gozar de un consenso fácil. https://t.co/Yqip5L9b6s
Irene Vallejo es una escritora clásica, un poco pesada para quien no busca entender los recovecos de la mitología grecoromana, pero agradable de leer. Provoca el regreso a la lectura de los clásicos. “El Silbido del Arquero” recrea la Eneida de Virgilio #irenevallejo#literatura
C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, enviado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña:
S. «Al que yo bese, ese es: prendedlo».
C. Después se acercó a Jesús y le dijo:
S. «¡Salve, Maestro!».
C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:
+ «Amigo, ¿a qué vienes?».
C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano y lo prendieron. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote.
Jesús le dijo:
+ «Envaina la espada; que todos los que empuñan espada, a espada morirán. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría enseguida más de doce legiones de ángeles. ¿Cómo se cumplirían entonces las Escrituras que dicen que esto tiene que pasar?». Mateo (26-27)
¿Sabrás qué hacer cuando llegue la noche? ¿Sentirás miedo, actuarás con violencia o guardarás fidelidad al mensaje de Jesús? Si le sigues, la noche no te cegará y aprenderás a amar entre tanta oscuridad.
'La captura de Cristo'
Caravaggio
@NGIreland
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En 1870, un químico alemán llamado Erich von Wolf estaba analizando el contenido de hierro de diversas verduras.
Cometió un error con la coma decimal.
Registró que las espinacas contenían 35 mg de hierro por cada 100 g. La cifra correcta era de 3,5 mg. El error en la cifra decimal permaneció en la literatura nutricional durante décadas, sin ser cuestionado, porque a nadie le interesaba volver a analizar las espinacas.
En 1929 se lanzó la tira cómica de Popeye. Sus creadores citaron el contenido de hierro de las espinacas como la base científica de los poderes de su personaje. Para entonces, el error del punto decimal ya tenía sesenta años y estaba completamente arraigado en el conocimiento nutricional generalizado.
El error fue identificado y corregido en 1937. La corrección no tuvo ni de lejos el alcance cultural de la afirmación original.
Popeye siguió golpeando cosas.
El contenido real de hierro de las espinacas, 3,5 mg por cada 100 g, que es aproximadamente el que siempre se ha considerado, se complica aún más por el hecho de que las espinacas se encuentran entre las verduras con mayor contenido de oxalatos que se conocen.
Los oxalatos se unen al hierro y al calcio en el intestino y los eliminan antes de su absorción. El hierro de las espinacas se absorbe en un 1-2%, en comparación con el 15-35% del hierro hemo de la carne roja. Sería necesario consumir aproximadamente un kilogramo de espinacas para absorber el hierro equivalente a 100 g de un filete de ternera.
También está la cuestión de los cálculos renales. Las espinacas contienen alrededor de 970 mg de oxalatos por cada 100 g: una de las fuentes vegetales más densas. El consumo crónico y elevado de espinacas, sobre todo crudas en batidos diarios, es una vía documentada para la formación de cálculos renales de oxalato de calcio.
La industria de los batidos no ha emitido ninguna corrección.
Popeye sigue siendo marinero.
"Una casa sin libros es una casa pobre, aunque tenga alfombras preciosas cubriendo sus suelos y papeles pintados y cuadros valiosos cubriendo sus paredes."
Hermann Hesse.