Madurar es aceptar que alguna vez hice daño sin querer, que también fui el malo en otras historias, y tomé decisiones equivocadas creyendo que eran las correctas. Debemos reconocer nuestros errores y mejorarlos.
Lo más rico de un hombre definitivamente siempre será la iniciativa: vamos, te envío, te llevo, te traigo, te subo, te bajo, que quieres, tengo este plan >>