Enamórate de tu vida, despierta temprano, compra tu café favorito, sal a caminar, come bien, viste lo que te haga sentir seguro y escucha tu música favorita. Crea a propósito estos pequeños momentos que te hagan enamorarte de tu vida.
La vida se pone bonita cuando tú decides verla así. Ponle amor a lo que haces, vuélvete tu prioridad, cree ciegamente en tu potencial, agradece a Dios todo incluso lo que todavía no entiendes. La vida cambia cuando uno lo hace.
Nunca dejaron de luchar, nunca dejaron de competir, nunca dejaron de atacar y nunca dejaron de entregarse dentro de la cancha. En 90 minutos fueron más que Argentina. Llevaron al límite a los campeones de todo. HONOR A ECUADOR.
Isaías 41,10
«No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia».