mi silencio es mi límite, soy alguien que busca soluciones, que dialoga y se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías, y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión.
Cuando alguien tiene ganas de verte, te ve. Te irá a ver a donde estés. Aunque sea por un minuto. Una visita relámpago, un beso, un helado, un café. Todo hará por sentirte un momento. Un tiempo se lo da cualquiera cuando hay ganas, hay cariño. Cuando no, sobran las excusas.
te dediqué mi tiempo, te ayudé, saqué sonrisas, aconsejé, te quise, di lo mejor de mí, quise ayudarte para que salgas adelante y me dejaste ir, haciéndome sentir que no fue suficiente nada de lo que hice o quizá simplemente tu no valías realmente tanto la pena.