El Partido Popular, los incendios y la desprotección planificada
Ante la catástrofe aparece una verdad que el discurso neoliberal trata de oscurecer: allí donde no hay incentivo del beneficio, solo permanece lo público como dique de contención. No es el mercado quien evacua y organiza cortafuegos. Es, el gasto público —tan denostado en tiempos de calma— el que protege vidas y bienes. La lógica empresarial de la rentabilidad económica resulta incapaz de asumir aquellas tareas cuyo beneficio es difuso, colectivo o diferido: cada recorte presupuestario en prevención, en servicios de emergencia o en planificación es una renuncia a la capacidad de respuesta frente a lo inevitable.
En este sentido, la política de reducción del gasto público impulsada por el Partido Popular no es únicamente una opción ideológica entre otras, sino un desmantelamiento progresivo de los instrumentos que garantizan la seguridad material de la ciudadanía. Porque cuando llega el desastre, la retórica encomiástica de la eficiencia privada se disuelve. Cada euro detraído de lo público no es ahorro, sino vulnerabilidad acumulada. Y cada inversión en protección civil, en ordenación del territorio o en servicios contraincendios y de emergencia constituye la capacidad de una sociedad para no abandonarse a la intemperie del desastre cuando el mercado- fiel a su lógica- decide que no hay margen de beneficio. De ahí que la reducción del gasto público no sea ahorro, sino desprotección planificada.
Esta es Lise Klaveness presidenta de la Federación Noruega de Fútbol. La exjugadora, abogada y jueza rompió el silencio diplomático del fútbol criticando duramente a la #FIFA por su corrupción y falta de respeto a los derechos laborales, humanos y LGTBIQ+.
#mundialdefútbol2026
Cuando no quede ni un metro sin urbanizar, cuando los pueblos del Pirineo sean como la Costa del Sol, cuando los turistas no quieran ir porque "ya no se puede estar". Entonces se quejaran...
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