Este jueves 18 arrancó la segunda vuelta de partidos en la zona de grupos del Mundial y aquella ceremonia inaugural del jueves 11 parece haber sucedido hace un año y no una semana. Tal vez porque fue para el olvido.
Los cruces del día, por su calidad, parecen vincularse no sólo con el gigantismo de esta competencia antes reservada a la excelencia internacional sino también a gigantismos de cabotaje; no hace falta ser explícito.
Como sea, estamos viviendo un acontecimiento adecuado a los tiempos: es un Mundial scrolleable. Una storie, tal vez. Ya el texto del Feed (como éste) es muy largo. “Es un libro, chiquitito”, diría Ruggeri. Y así como gastamos tiempo en recorrer infinidad de kilómetros por aire y por tierra también lo hacemos con los hechos, que se suceden en tal cantidad y velocidad que no hay tiempo de detenerse en cada uno. Apenas enunciarlos. Una pena.
La yema del dedo índice se desdibuja al tiempo que en la pantalla aparecen y desaparecen el Brasil que no despierta, la Alemania que golea, el Japón que corre, los sudamericanos que no ganan, el Haaland que golea, la Inglaterra que promete… Sería gratificante detenerse en cuestiones más profundas de Cabo Verde o República del Congo, por ejemplo, que le sacaron puntos a España y Portugal. O en Irán, claro, que juega de visitante aquí. ¿Aquí? ¿Dónde es aquí? Aquí es USA, que le ha cedido unas porciones de la torta a Mèxico y a Canadá.
Sólo un hecho parece haber detenido el incesante e improductivo scrolleo para sí clickear el link y meterse en una historia (que no es lo mismo que una una storie). Más que un hecho, un nombre: Messi. La magia, la eternidad. Y el fake, cómo no. ¿Cómo iba a faltar el fake (triste, absurdo, irritante) en la era de la maldita inmediatez, a la vez fugaz?
Años actualizando (y seguramente cansando, por reiterativo) la historieta de la Evolución Tecnológica de las Comunicaciones entre Mundial y Mundial para comprobar que, en los últimos tres años y medio (ni siquiera cuatro), el cambio ha sido de un vértigo tan demencial como inalcanzable. Inabarcable, inabordable.
Pero no, “no es la tecnología, estúpido"; es el contenido. La tecnología debería ser (es) una ventaja, no un riesgo.
Esto fue el día 1 de Syngenta Beach, el encuentro anual con nuestros Distribuidores que dejan todo en la cancha en cada rincón del país.
Una oportunidad única para conectar, planificar y seguir demostrando en cada partido el valor de nuestra red. 🚀
“Que el corazón no se pase de moda
Que los otoños te doren la piel
Que cada noche sea noche de bodas
Que no se ponga la luna de miel.”
Felices 77, Joaquín.
Excelente este texto de @bilinkis 🫂🙂👏
"Durante mucho tiempo, una generación que no pudo ir a la universidad sentía como propio el triunfo de que sus hijos sí pudieran. El sentido de nuestra existencia iba más allá de lo que lográbamos de forma directa: estaba en lo que dejábamos como legado a través de nuestros descendientes. Hoy, en un mundo que celebra lo inmediato y lo individual, esa conexión con el pasado y el futuro se debilita... Y si el futuro ya no es una prolongación de lo que somos, es lógico que la idea de tener hijos se viva más como una carga, que como una continuidad. Pero, ¿y si pudiéramos recuperar parte de esa visión sin perder lo que ganamos? ¿Y si volviéramos a ver a los mayores no solo como personas en el ocaso de su vida, sino como fuentes de historia, aprendizaje y perspectiva? ¿Y si pensáramos nuestra huella no solo en función de logros individuales, sino también en cómo influimos en quienes vienen después?
No se trata de romantizar el pasado ni de imponer una forma de vida. Se trata de preguntarnos si, en la búsqueda de independencia total, no estamos dejando atrás algo esencial. *Tal vez sin darnos cuenta, debilitamos uno de los mayores motores de significado en la vida humana. Sentir que somos parte de algo más grande que nosotros mismos".
"Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas".
Eduardo Galeano
80 años de protección llevan.
80 años desdoblando el TC y poniendo retenciones a las exportaciones p/q los USD que trae el agro se los entreguen bien baratos a los prebendarios que importan basura desde China con la que luego arman porquerías al cuádruple de precio en un galpón.
es muy impactante ver como a pesar del desinterés de los polos que generan “cultura” y jamás se interesaron en narrarlo, el campo y su forma de vida son indisociables de la identidad argentina.
levantas cualquier piedrita y está ahí.