Creo que toda mujer llega a esa etapa en la que ya no está enojada, solo consciente. Ves a las personas con claridad. Te mueves de manera diferente. No explicas... solo cambias. Eso es madurez mezclada con gracia.
No hay que forzar nada. Las personas saben lo que quieren y también saben lo que arriesgan a perder. Quien quiere quedarse, se queda. Quien quiere saber de ti, te busca. Quien quiere verte, encuentra el tiempo. Quien te ama, te lo demuestra.