Lo que ha escuchado.
"¿Qué?" Se ha comido el pastel delante suya, con una sonrisa risueña. "Pensé que querías comértelo, pero no."
Y ahora tiene las comisuras manchadas, pero ya se encargará de eso.
Las que se com-.
Nadaaaa, solo le está mirando. Pero luego ha tomado un pequeño pastel de la mesa para pasearlo frente a la nariz impropia, lentamente.
"Eso tengo pensado, pero será un mes más y luego volveré a Fontaine. Por desgracia, no puedo desatender tanto mis obligaciones."
Las comisuras se marcaron en los labios del azabache, pendiente de su siguiente duda.
"Me llamó algo la atención, no he acudido todavía al >
> Puerto de Dornman y lo tengo en mente." El gesto en el cabello había sido sumamente inesperado, pero él tampoco se avergonzaba al respecto.
"¿Hoh~? No me quejaré si decides acompañarme, Lohen. Tampoco es que tenga otro guía, por ahora." Enarcó las cejas al mencionarlo, >
> su cabeza ladearse, ocasionando que sus dedos opten por acomodar uno de los mechones impropios tras la oreja con cierta gracia.
"Al hostal donde me hospedo, justamente. Tenía que pagar para extender mis días."
"Mira qué casualidad... Yo estaba por aquí caminando un poco." La sonrisa reveló parte de unos incisivos superiores, pues lo cierto es que el terreno de Mondstadt no le venía nada mal para explorar siendo un lobo.
Ah, pero eso es algo que solo unos pocos conocían. Presenció >