¿De verdad? Minmin difícilmente se atrevería a mostrarla. Incluso con un bañador de una pieza ya era demasiado consciente de cuánta piel estaba dejando al descubierto. Al contrario de sus muslos que son firmes… ‹ahí› no lo es.
"Oh."
No es que fuera una principiante; sabía perfectamente lo que hacía. Pero Minmin tenía claro que todavía le quedaba mucho por aprender.
"¿Te interesaría ser mi profesor?"
Nulos eran los clientes que se tomaban la confianza de tocarla con tanta naturalidad. Al final, empleada o no, Minmin tenía una —temible— reputación que la precedía. ¿Le alegraba que alguien la viera como una ayuda? Claro que sí. Quizá por eso, pese a los riesgos, decidió (c)
— Por eso pienso que sea todo desechable, puede que eso nos deje una sola oportunidad para que funcione pero...
Él posó su mano en el hombro ajeno, con una sonrisa encantadora a la par que esperanzadora, puede que en general fuese alguien de bajos ánimos; pero si se trataba --
quedarse.
"Está bien."
Sus ojitos brillaron detrás de los anteojos, renovado el entusiasmo. Ahora, además, combinaban con Ray.
"Solo tenemos que encontrar algo… jugoso, ¿no?"
Se quedó pensativa.
"¿Qué podría ser? Algo que alguien quiera esconder tanto que termine (c)
(c) cumplir. Aquello no era simplemente hacer un virus y mandarlo a los espías; tendría que conseguir que mordieran el anzuelo por sí mismos y que funcionara justo como esperaba. Incluso para ella, era algo bastante difícil.
"Necesito tu guía. ¿Sabes lo que realmente buscan?"
El movimiento sigiloso hizo que Minmin guardara silencio de inmediato, atenta a cada palabra. Pero apenas Ray terminó de explicarse, se apartó un poco, con los ojos abiertos detrás de sus enormes anteojos.
"Es… peligroso."
No quería prometer algo que quizá no podría (c)
— Verás...
Ahora que está atenta, se agacha un poco para intentar susurrarle al oído de manera que nadie más escuchase, retirándose un poco más adelante tras decirle exactamente lo que pedía.
Puede que fuese algo arriesgado pero, quiere intentarlo de todas maneras.