Quiero que noten algo.
Estaba hablando sobre el Timo en un video para TikTok, de pronto Mia se pone inquieta y no le presté atención.
Diana mi asistente me dice "temblor".
Mi perrita Mía lo percibió segundos antes.
Alza la mirada! 🌟 Acaban de publicar el video que el Papa escogió para su viaje a España. Creo que en estos momentos nos llena de esperanza. Me identifico mucho con el mensaje y por eso se los comparto. ¡Muéstrenselo a sus hijos y familiares! El video está completo, ¡disfrútenlo!” Es un mensaje maravilloso 👏 #ULTIMAHORA
✨DECRETO✨
Abro mis brazos a la riqueza. Ángeles protectores vuelan hoy hacia mí con las manos llenas de dinero y bendiciones del cielo. Acepto, merezco y recibo la prosperidad económica infinita ahora. Hecho está.
Dale 🔁 y ♥️ para manifestarlo.
#Abundancia#Prosperidad
Un psiquiatra infantil dio a los padres una lista de 6 documentales para que los vieran con sus hijos.
Después de esto, los niños empezaron a dejar el celular de lado por sí solos.
Mira lo que ellos vieron:
-Hilo-
🧂✨ DOMINGO 5 ABR – El Ritual con Sal que TODOS están esperando para MULTIPLICAR el Dinero y que JAMÁS FALTE 💰
¡No te lo pierdas!
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Al cumplirse hoy 90 días de la ausencia de NM, la discusión no es si es "forzada" o no. El asunto es la duración de la temporalidad . En la práctica, o el TSJ inventa una prórroga inédita de esa "ausencia forzada" o la presión interna y externa para declarar la falta absoluta se volverá insostenible.
Esta es la convicción de Venezuela y comienza a ser expresada por muchas voces como la de @elhabito : “Ha llegado la hora de decirlo con la claridad implacable que exige la historia: Delcy Rodríguez no es una figura de estabilización; es la encarnación más depurada del secuestro institucional que sufre el país desde hace más de dos décadas”. Hay que seguirlo diciendo, fuerte y claro,todos a una sola voz! #DelcyVeteYa #DelcyNoEsLegitima
Está es una publicación larga. Pero si a alguien le pasó de tener que cuidar a un enfermo ( padre, madre,esposa o esposo ) o algún ser querido creo que como yo, se van a sentir identificados. ❤️🙏. Me diagnosticaron síndrome del cuidador
Me lo dijeron así, sin rodeos.
Como si fuera una enfermedad más en una hoja clínica.
“Síndrome del cuidador.”
Y yo solo pensé:
—¿Cómo se llama entonces amar hasta romperse?
Porque nadie ve cuándo empezó.
No empezó el día del diagnóstico.
Empezó cuando mis padres ya no podían más
y yo decidí quedarme
mientras otros decidían irse.
Empezó la noche que aprendí a dormir con un oído despierto.
Cuando el cuerpo pedía descanso
y el alma respondía: aguanta un poco más.
Empezó cuando dejé de ser hijo
y me convertí en manos, en bastón, en voz, en fuerza prestada.
Me diagnosticaron síndrome del cuidador
porque mi espalda duele,
porque mi mente no se apaga,
porque lloro sin darme cuenta,
porque sonrío en público
y me rompo en silencio.
Pero nadie diagnosticó
a los que desaparecieron.
A los que prometieron estar
y solo estuvieron de palabra.
A los que opinan desde lejos
pero no conocen el peso real
de levantar a quien te dio la vida.
Nadie les puso nombre
a los hermanos ausentes,
a los familiares cómodos,
a los que llegan cuando todo ya pasó
y se atreven a decir
“si hubieras hecho esto…”
A mí sí me pusieron nombre.
Cuidador.
Agotado.
Colapsado.
Porque cuidar no cansa…
lo que cansa es hacerlo solo.
Lo que enferma no es el amor,
es la indiferencia ajena.
Es cargar con todo
mientras otros duermen tranquilos
con la conciencia en modo avión.
Me diagnosticaron síndrome del cuidador
pero no me arrepiento.
Porque cuando mis padres me necesitaban
yo no miré a otro lado.
Yo estuve.
Con miedo.
Con cansancio.
Con lágrimas.
Pero estuve.
Y si este texto duele,
si incomoda,
si despierta algo que preferías callar…
no es por mis palabras.
Es porque, en el fondo,
sabes que amar así
no debería enfermar a nadie,
y aun así
somos siempre los mismos
los que pagamos el precio de no abandonar.
Porque cuidar a quien te dio la vida
no es una obligación.
Es un acto de amor tan grande
que a veces
la vida te pasa la factura en el cuerpo.
Y aun así…
si tuviera que volver a elegir,
volvería a quedarme.
Porque hay dolores que cansan
y hay ausencias
que no se perdonan nunca.😔🫂
Jubilados y Pensionados de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y del Poder Judicial de Venezuela exigen ajustes de asignaciones mensuales, conforme a la Canasta Básica Alimentaria del CENDAS-FVM. Ingreso mínimo no cubre el 1% y los Bonos son insuficientes. Art 91 CNRBV.
8 trucos para caminar que conozco a los 45 años y que desearía haber conocido a los 25:
1. Caminata a intervalos japonesa
Alterna 3 min a paso ligero y 3 min a paso lento × 30 min. Esta caminata estilo HIIT reduce la presión arterial, el riesgo de accidente cerebrovascular y aumenta el VO2máx ₂ , a la vez que quema grasa y mejora la salud cardíaca.
No es solo una especia.
El clavo de olor es un activador energético milenario.
Usado con intención, puede abrir caminos de prosperidad y limpiar bloqueos silenciosos.
Así se usa para atraer abundancia: 🧵
En Ciudad de México, una psicóloga de 42 años llamada Dra. Mariana Villalobos atendía un caso que no podía resolver.
Una paciente de 34 años. Exitosa. Directora de marketing. Independiente económicamente.
Pero venía a terapia por lo mismo cada semana:
"Dra., otra vez pasó. Conocí a alguien increíble. Todo iba perfecto. Y en cuanto me dijo 'te amo', yo huí. Terminé la relación."
"¿Por qué hice eso? Él era perfecto."
La Dra. Mariana llevaba 6 meses con esta paciente.
Y 3 años viendo el mismo patrón en otras 23 mujeres.
Todas entre 28 y 40 años.
Todas profesionales exitosas.
Todas con el mismo problema: destruían relaciones buenas cuando empezaban a ser "demasiado cercanas."
En septiembre de 2023, la Dra. Mariana decidió hacer algo diferente.
Le pidió a sus 24 pacientes con este patrón que respondieran un cuestionario anónimo.
47 preguntas sobre su infancia, relación con padres, primeras relaciones.
Las respuestas la dejaron en shock.
El 92% (22 de 24) tenían un denominador común:
**Padres exitosos que las criaron para "no necesitar a nadie."**
El patrón era idéntico:
- Mamá profesional exitosa que les decía: "No dependas de ningún hombre"
- Papá ausente o emocionalmente distante
- Mensaje constante: "Sé fuerte. No necesites a nadie. Tú puedes sola."
Estas niñas crecieron creyendo que necesitar = debilidad.
Que pedir ayuda = fracaso.
Que depender emocionalmente de alguien = traicionar su independencia.
La Dra. Mariana publicó sus hallazgos en un artículo de LinkedIn en octubre de 2023:
"El Éxito que nos Cuesta el Amor: Por qué las Mujeres Independientes Desarrollan Apego Evitativo."
En 48 horas: 340,000 vistas.
Los comentarios explotaron:
"Esto describe mi vida exactamente."
"Tengo 36 años. Exitosa en todo menos en amor. Ahora entiendo por qué."
"Mi mamá me crió diciéndome 'no necesites a nadie.' Ahora no puedo mantener una relación."
El artículo siguió creciendo.
890,000 vistas en una semana.
Medios en México, Colombia, Argentina lo cubrieron.
Pero lo más impactante fue lo que pasó después.
1,247 mujeres le escribieron a la Dra. Mariana diciendo: "Esta soy yo."
Todas entre 28-45 años.
Todas exitosas profesionalmente.
Todas incapaces de mantener relaciones cercanas.
Una mujer de 38 años, abogada en Bogotá, escribió:
"Mi mamá es mi heroína. Nos crió sola a mí y a mis hermanas. Nos enseñó a ser fuertes. A no necesitar hombres."
"Hoy gano $15 millones de pesos al mes. Tengo mi apartamento. Mi auto. Pero llevo 5 años soltera."
"Cada vez que un hombre se acerca emocionalmente, algo en mí se apaga. Lo alejo. Termino la relación."
"Leí su artículo y lloré durante 2 horas. Porque entendí: mi mamá me enseñó a sobrevivir. Pero nunca me enseñó a amar."
La Dra. Mariana creó algo en noviembre de 2023:
Un taller online: "Desaprendiendo la Independencia Tóxica."
Para mujeres con apego evitativo.
Meta: 30 participantes.
Se inscribieron 340 mujeres en 3 días.
Tuvo que abrir 11 grupos.
El taller duraba 8 semanas.
El objetivo: reaprender que necesitar no es debilidad.
Que pedir ayuda no es fracaso.
Que depender emocionalmente de alguien no te hace menos fuerte.
De las 340 mujeres que tomaron el primer taller:
- 127 reportaron que pudieron mantener una relación saludable por primera vez en años
- 89 pidieron ayuda emocional a su pareja por primera vez en su vida
- 54 lloraron frente a alguien sin sentirse "débiles"
Una participante de 41 años, CEO en Monterrey, escribió:
"Toda mi vida me enorgullecí de no llorar. De no pedir ayuda. De 'poder sola.'"
"En el taller aprendí algo que me destruyó y me reconstruyó: Poder sola no significa que debas hacerlo sola."
"La semana pasada le pedí a mi pareja que me abrazara porque estaba triste. Solo eso. Abrazarme."
"Lloré 30 minutos en sus brazos. Y por primera vez en mi vida, no me sentí débil. Me sentí amada."
Hoy, enero de 2025, la Dra. Mariana ha dado el taller 23 veces.
2,340 mujeres lo han tomado.
En México, Colombia, Argentina, Chile, Perú.
Pero algo más importante está pasando.
Las mujeres que tomaron el taller están teniendo conversaciones diferentes con sus hijas.
Una participante de 35 años en Buenos Aires escribió:
"Tengo una hija de 8 años. Toda mi vida la crié como me criaron a mí: 'Sé fuerte. No necesites a nadie.'"
"Después del taller, cambié el mensaje."
"Ahora le digo: 'Sé fuerte. Pero está bien necesitar a alguien. Está bien pedir ayuda. Está bien llorar.'"
"No quiero que ella tenga 35 años sin poder mantener una relación como yo."
La Dra. Mariana dice: "El apego evitativo en mujeres exitosas no es genético. Es aprendido."
"Nos criaron en una época donde 'ser independiente' significaba 'no necesitar a nadie.'"
"Pero nos olvidamos de enseñar que los humanos NECESITAMOS conexión."
"Que necesitar amor no te hace débil. Te hace humana."
En su consultorio en CDMX, la Dra. Mariana tiene una frase en la pared:
"La independencia económica es poder. La independencia emocional es soledad. Aprende la diferencia."
Cada mujer que entra a terapia la lee.
Y muchas lloran al leerla.
Porque por primera vez entienden por qué tienen éxito en todo menos en amor.
¿Qué te enseñaron sobre "ser fuerte" que hoy te impide ser amado?
Como siempre, mando la felicitación de año nuevo que mi padre solía mandar a sus amigos, hasta que falleció hace ya algunos años. La felicitación me parece tan buena que yo, a su vez, la mando a mis amigos, todos los años, tal y como la leí la primera vez:👇
Sobran variables que ya están en marcha. Y voluntad no falta. La lucha no se abandona porque una noche no trajo titulares, sino cuando se pierde la comprensión del proceso. Hoy el proceso está vivo, tenso, contenido. No confundamos derrota con antesala.
X. P.
𝐋𝐚 𝐨𝐝𝐢𝐬𝐞𝐚 𝐚 𝐎𝐬𝐥𝐨: 𝐞𝐥 𝐬𝐞𝐥𝐥𝐨 𝐌𝐚𝐝𝐞 𝐢�� 𝐕𝐞𝐧𝐞𝐳𝐮𝐞𝐥𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐞𝐠𝐚
Por Elizabeth Sánchez Vegas
Hay un instante, mínimo, brutal, íntimo, en el que la historia deja de verse como “noticia” y se vuelve cuerpo: una mujer llega de madrugada a Oslo, todavía con el viaje girándole por dentro, y en vez de quedarse resguardada en el hotel, hace lo impensable para cualquier manual de seguridad, cruza la distancia que separa el protocolo del pueblo y se va a abrazar a los suyos; la escena es simple y, por eso mismo, inaguantablemente poderosa: no es un Nobel, es un reencuentro, es piel contra piel, no es el mundo premiando a una venezolana, es Venezuela reconociéndose en una venezolana. Y en ese cruce, cuando el frío muerde y las vallas pretenden ordenar la emoción, se le escapa la frase como se nos escapa a todos lo que llevamos años tragándonos: “coño… esto lo vamos a celebrar en La Carlota”.
Y es ahí, justo ahí, donde uno entiende que Made in Venezuela no es un lema para adornar una foto. Lo decimos y muchos creen que hablamos de folclor, de anécdota, de acento; pero este sello es una declaración de procedencia moral: viene de un país donde la vida aprendió a moverse en voz baja, donde se camina con el bolso a medio hacer porque nadie sabe cuándo tocará salir, y aun así, aun así, la gente no entrega su derecho a la esperanza como quien entrega un objeto; lo guarda en el sitio más difícil de registrar: adentro.
Con esa clave se entiende el viaje completo. Por eso la odisea de María Corina no se siente “de ella” solamente: tiene la textura exacta de nuestro propio recorrido, esa coreografía que el venezolano aprendió sin que nadie se la enseñara, carretera, puntos de control, el cálculo silencioso de cada paso y luego el mar, que en nuestra historia siempre ha sido frontera y salvación al mismo tiempo, y después el aire, que no es romanticismo sino fuga, logística, supervivencia: tierra, agua y aire como si el país entero estuviera comprimido en una ruta, como si la geografía se hubiera vuelto un verbo.
Y cuando se entiende ese trayecto, el heroísmo vuelve a su lugar real, sin grandilocuencia. Que ella haya desafiado una prohibición de viaje y haya salido en secreto, tras más de un año en clandestinidad, para llegar a Oslo como mensajera de una realidad que incomoda, coloca la palabra “heroísmo” donde debe estar: en la obstinación de quien sabe que un premio no es un trofeo, sino un encargo. Por eso duele y, al mismo tiempo, ilumina que el viaje se haya complicado por mal tiempo y mar áspero, que ella no alcanzara la ceremonia a tiempo y que su hija tuviera que prestar la voz para que el mundo escuchara, sin interferencias, lo que Venezuela lleva años intentando decir.
Y, sin embargo, la historia termina de cerrarse en una imagen: la gran imagen, la que habla en el idioma más antiguo, el del cuerpo que al fin se suelta. En medio de todo, aparece: Ana Corina aferrada a su madre en Oslo, como quien se asegura de que lo imposible no se deshaga, como quien todavía no termina de creer que ese abrazo existe; y María Corina recibiéndola con esa mezcla de fuerza y fragilidad que solo aparece cuando se deja de resistir un segundo y se permite volver a ser madre antes que símbolo. Ahí, en ese contacto breve y absoluto, la familia se vuelve patria, ese lugar real donde uno cabe y respira.
Porque, si lo piensas, lo venezolano, lo realmente venezolano, no es una lista de símbolos fáciles: es una manera de estar en el mundo cuando te han empujado a los bordes, una forma de ternura que no se quiebra, aunque la traicionen, una fidelidad rara a la idea de regreso. Lo dijo Rómulo Gallegos desde el exilio, de otra forma, cuando entendió que la distancia vuelve más pesado todo lo que se llora fuera, y sin embargo uno sigue mirando hacia la casa como quien busca, a ciegas, la dirección del pecho.
De ahí que el detalle de la baranda no sea un accesorio, sino una metáfora involuntaria y perfecta. La baranda es el límite “razonable” que te ponen para que no te mezcles, para que no toques, para que no te expongas; y entonces ella la cruza, y lo que sucede no es una foto, es un mensaje: el poder vive de la separación, pero el pueblo vive del abrazo. Y cuando alguien cruza esa línea, aunque sea por segundos, nos recuerda que el miedo también retrocede así: con un gesto que se impone por puro instinto humano, como si el corazón, por fin, tomara la palabra.
Y es aquí donde una palabra se vuelve indispensable: pertenencia. No “origen” como nostalgia, sino pertenencia como ética, como responsabilidad. Oslo puede archivar una fecha y un diploma; Venezuela, en cambio, guarda otra cosa: la certeza de que, cuando el mundo pronuncia “María Corina Machado”, también está pronunciando la biografía de millones que han tenido que aprender a resistir, a criar hijos con la mitad de la familia lejos, a sobrevivir con la dignidad como último patrimonio, a seguir creyendo, contra toda evidencia, que vale la pena insistir.
Por eso el Made in Venezuela deja de ser consigna y se vuelve confesión colectiva: todos nos vemos ahí, no porque seamos iguales, sino porque compartimos el mismo idioma interior, ese que se activa cuando alguien se atreve a hacer, en público, lo que tú has hecho mil veces en privado: no rendirte. Ella no “representa” a Venezuela como una figura distante; ella la refleja, y por eso incomoda tanto y por eso abraza tanto. Todos somos como ella en lo esencial: la capacidad de pararnos con el corazón herido y, aun así, decir “todavía”. Y ella es como todos nosotros en lo más íntimo: la nostalgia que aprieta, la rabia que ordena y el amor que no se negocia.
Si algo termina de amarrar el sentido de todo es esto: que su hija haya recibido el premio y haya leído su historia en el salón de Oslo mientras ella llegaba con el tiempo roto por el viaje. En Venezuela, demasiadas veces la voz de uno ha tenido que salir por boca ajena, un hijo, una madre, un amigo, un exiliado, para que no la apaguen; y aun así la voz llega, porque lo venezolano, cuando es profundo, se abre paso. Y por eso esa cinta, esa frase, ese sello, no está puesto “sobre” la foto: está explicando la foto.
Y cuando Oslo haga memoria de este Nobel, no va a recordar solo una fecha ni un diploma. Va a recordar una escena humana: una madre besando a su hija, una familia volviéndose patria por un segundo, una multitud temblando de frío para regalarle calor. Va a recordarnos a todos, porque eso es lo que somos: piel que se busca, abrazos que se aprietan como salvavidas, besos que no son ceremonia sino refugio. Y en esa verdad sencilla, tan nuestra, caben millones: Made in Venezuela, sin explicación adicional.
🇻🇪🚨| ÚLTIMA HORA: Sucedió esta madrugada en Venezuela, burlando el Terrorismo del Cartel de los Soles, venezolanos EMPAPELARON en Caracas, San Cristóbal, Vargas, Guárico y Lara con carteles de recompensa por MADURO. Dale ME GUSTA Y RT porque el tirano no quiere que se vea esto: