Piojo Arriaga, regálame la casa a mí; yo pago los intereses.
Te explico cómo funciona el mundo del dinero y de las instituciones bancarias. Resulta que Santander confió en que tú eras un pendejo con capacidad de pago y te prestó dinero para que pudieras comprar una casa porque tu capacidad financiera no te daba para vivir como querías vivir. Firmaste un contrato en el que, estoy seguro, que si sabes leer, se especificaba claramente la cantidad de intereses que pagarías durante el plazo acordado por ambas partes: la institución y el pendejo de tú.
Como eres incapaz de conseguir un trabajo de verdad que no dependa de la teta del gobierno, ahora chillas como puerco porque no tienes dinero ni puedes encontrar un empleo para cumplir con las OBLIGACIONES que tú aceptaste cumplir (nadie te puso una pistola en las nalgas).
Te propongo dos cosas:
1.- Te compro la casa a precio de remate y luego la vendo o se la regalo a algún mexicano honesto y trabajador.
2.- Entra a https://t.co/EhT0VDj87A (mi bolsa de trabajo) y postúlate para un puesto en alguna de mis empresas. Eso sí, te advierto que a la primera pendejada que cometas te corro, y al primer acto de corrupción que hagas, te mando derechito al tambo.
El mundo de fantasía en el que viven ustedes, pinches comunistas de mierda, siempre termina estrellándose contra la realidad.
Deberías agradecerle al banco por haber confiado en ti.
Dios no solo obra en los grandes milagros, también está presente en las pequeñas alegrías de cada día. En esa llamada inesperada, en una buena noticia, en una sonrisa sincera o en esa paz que llega sin explicación. ✨