Nos indigna la seleccion, pero no los niños que asesinan a una persona en el aeropuerto, en la selección buscamos culpables, en el caso Progen no, nos están matando, están destruyendo al País y no somos conscientes de eso. Mañana habrá una muerte cruzada, para llevarse todo!
Sin urgencia de victoria, sin alma, sin fútbol. Una FEF que nos obligó a vivir una visión de nuestro fútbol más enfocada en los negocios que en el fútbol. Que se aferró a un DT leal a sus intereses, ajeno al espíritu de la Tri. Que se vayan todos, menos los jugadores.
Amigos, no es que el periodismo o el activismo se está convirtiendo en blanco. Lo es hace rato. Se acuerdan cuando algunos aplaudían o se callaban por la expulsión de Alondra Santiago o el cierre de Los Irreverentes, o los ataques al Expreso, o del hostigamiento vía X de ministros y asesores contra periodistas o sociedad civil? O de las cuentas de activistas bloqueadas y la ley para controlar fundaciones, o de las campañas digitales de desprestigio difundidas por los pasquines, contra periodistas y medios? O las llamadas a medios desde lo más alto del poder para pedir cabezas de periodistas o dar de baja reportajes?
El poder autoritario JAMÁS va solo contra uno. Siempre termina siendo contra todos. Siempre. Cuestión de tiempo que tú seas el siguiente.
Los guardias de seguridad en Ecuador son brutalmente explotados, hacen turnos de 12 horas x un básico, no tienen seguro de vida, les descuentan hasta el uniforme y son los q más bajas reportan de todos los sectores del país.
¿Le importan estas personas a los dueños de todo?
Básicamente, los humanos ya somos minoría en nuestra propia casa. Los bots y la inteligencia artificial coparon internet, haciendo casi imposible saber si del otro lado de la pantalla hay una persona o una máquina. Pero justamente porque ahora todo está lleno de contenido automático, encontrar una opinión genuina de alguien de carne y hueso vale oro; al final del día, los humanos solo confiamos de verdad en otros humanos.
Un adolescente no se levanta un día y decide ser sicario.
Antes tuvo que haber pobreza, exclusión educativa, violencia intrafamiliar, ausencia de espacios comunitarios, presencia constante de grupos criminales, normalización de la violencia y cada una de esas situaciones es un ámbito donde el Estado tiene responsabilidades directas.
Los niños reclutados son víctimas antes que delincuentes. Cuando un niño de 12, 13 o 14 años es utilizado por una organización criminal, estamos frente a una víctima de explotación.
El crimen organizado los utiliza porque son más manipulables, más vulnerables y porque el sistema penal es ser menos severo.
Por eso, la discusión no debería comenzar señalando al niño sino preguntando que demonios ocurre para que una organización criminal llegue antes que la escuela, la comunidad y las instituciones públicas.
Cuando el reclutamiento infantil se vuelve masivo, sistemático o recurrente, deja de ser únicamente un problema de seguridad y se convierte en evidencia de un fracaso estatal en múltiples dimensiones desde la seguridad, educación, protección social, desarrollo territorial hasta la garantía de derechos.
El número de niños reclutados por para sicarios es el mayor indicador del fracaso del Estado y el gobierno porque dejó espacios vacíos que ocupó el crimen.
Por Mónika Silva, nadie se cansa.
Por Nathaly Mafla, nadie se cansa.
Ante un estado ausente, además, se escuchan las consignas:
¡Fuera Noboa, fuera!
¡Ni una menos, vivas nos queremos!