Hay momentos que son difíciles de explicar con palabras.
Después de tantos años, de todo lo vivido en mi carrera, de tres lesiones graves de rodilla y de tantos momentos en los que el camino se hizo cuesta arriba… volver a jugar en El Sardinero, con la camiseta del Racing, con mi gente, es algo que cuesta incluso imaginar.
Si miro hacia atrás, solo puedo sentir agradecimiento. Por haber seguido. Por no haberme rendido. Por haber luchado siempre por lo que amo, incluso cuando parecía más difícil.
Hoy estoy aquí. En casa. En el lugar donde empezó todo. 💚
Que nunca se nos olvide: siempre hay que mirar hacia delante, seguir luchando y no dejar de creer en aquello que amas.
Gracias a todos los que habéis formado parte del camino.
Qué bonito volver a vivir esto.
Qué bonito volver a El Sardinero. 💚