Hay códigos que se respetan y límites que no se cruzan, incluso cuando nadie está mirando. La lealtad, el respeto y los valores se demuestran precisamente cuando tienes la oportunidad de hacer lo contrario y eliges no hacerlo.
No cabe un comentario o imagen más en redes diciendo que todo es “en vida, aquí y ahora”. Pero son malos amigos, malos padres, malos hijos, malas parejas… malas personas.
El descarado justifica sus errores normalizándolos y se escuda en la grosería en lugar de hacerse responsable de sus actos. Justificarte no te salva del resultado de lo que haces.
Facto: Mientras tú estás pensando en él, ayudándolo a progresar y siendo especial, ellos están enviándose culos y perfiles de otras con los amigos. Sean malparidas. Nunca dejen de serlo.
Ya que no son capaces de vivir sin conseguir moza, por lo menos consigan una que sea buena persona, para que el día que se mueran se quede en la cueva que le corresponde y no salgan a aumentarle el dolor a una familia destrozada.