Echar de menos no es dependencia emocional. Acordarte día a día de alguien que quieres no es dependencia emocional. Querer compartir los momentos de tu vida con personas que te importan tampoco. Y tener miedo de perder relaciones valiosas menos aún. La sociedad maquilla de problemático conductas plenamente humanas y este sí que es el verdadero problema. Necesitamos de los otros para sostenernos. Y si admitirse como humano significa ser dependiente bienvenido sea no ir en contra de la propia naturaleza. Y, por tanto, de ti mismo
Si una persona intenta tener una conversación incómoda contigo significa que le importas lo suficiente como para invertir esfuerzo y tiempo. No es agradable escuchar que al otro le duele algo tuyo pero es la única forma de acoplar vidas que son distintas. No es un ataque, sino un puente. Y no cualquiera está dispuesto a entenderlo
Echar de menos a alguien que quieres cuando no está no es dependencia emocional. Necesitar atención, cuidado y presencia no es dependencia emocional. Preferir los momentos compartidos no es dependencia emocional. Y tener miedo a perder al otro menos todavía. Día a día se nos vende como problemas aspectos que son completamente humanos y el resultado es el dolor de luchar contra uno mismo. Dependemos del contexto de base para todo y, de quienes nos hacen bien, más aún. Declararse dependiente no significa estar roto, sino vivo. Y yo me sumo
Me da tanto miedo estar haciendo una cosa por última vez y no saberlo, por eso intento saborear cada momento y valorarlo siempre pero si me dieran una maquina en el tiempo solo iría para abrazar más fuerte a los que ya no están…
“No os perdáis nada. Porque si no sois vosotros, ¿quiénes? Si no es aquí, ¿dónde? Y si no es ahora, ¿cuándo? Disfrutad del momento porque sois vosotros, estáis aquí y ahora es cuándo” #robe
Prefiero a quien peca y lo admite, que a quien sonríe mientras clava el cuchillo.
La gente honesta comete errores. La hipócrita los disfraza de virtudes.