¡Ninguna de esas opciones es correcta! Aunque Ryouta podría golpearlo si quisiera, y eso no cambiaría el comportamiento casual del pelinaranja.
Con los ojos llorosos por tanto toser, el menor solo puede realizar una mueca de disgusto cuando el humo ajeno le da en la cara.
El
Su tono de voz denota un poco de su irritación sin embargo, no suena como si de verdad le guardara algún rencor al peliblanco.
Es solo cuando está apunto de dar otra calada que el más bajo recuerda algo que él mismo considera como su mejor party trick, y una sonrisa se le vuelve
deja en claro con un toque cito juguetón a hombro ajeno.
El cigarrillo se lleva finalmente a los labios, dando una larga y lenta calada como las que ha visto en películas... Solo para terminar tosiendo sin control no mucho después.
Y claro que indirecta no tarda en entender, cortando distancia con el ajeno para tomar el cigarro entre sus dedos
—Kokoro Takagawa —responde, encogiendose de hombros—. ¿Estamos en la misma clase y aún no te sabes mi nombre? Me lastimas el corazón, Ryu.
Es una broma, y Kokoro lo
las personas en esta clase de situaciones!?
—¿Me das? —el cigarro señala, finalmente dibujando una boba sonrisa en su cara.
Otra crisis solucionada con éxito. 🙂↕️ (????)
El deseo de soledad es algo que Kokoro no comprende.
La sola idea de disfrutar de su propia compañía sin nadie alrededor, es algo que nunca le ha gustado. Sin embargo, es una de esas cosas que no se pueden controlar.
La práctica con sus compañeros acabó temprano, y como era de
plateados disfrutando de la nicotina.
El cangrejo se detiene en seco, posando mirada sobre figura más alta con cierta inseguridad, pues no esperaba encontrar a otra persona.
—Eh... —el más bajo empieza a hablar, sin saber muy bien qué decir. ¡Piensa, Kani, piensa! ¿¡Qué hacen
Tap, tap, tap. El constante caminar de la María puede escucharse por los pasillos conforme recorre cada sala.
En una de sus manos sostiene una lámpara, alumbrando el camino. En la otra, carga una cubeta con artículos de limpieza.
Es mejor que adelante el trabajo, antes de la +
—No es necesario —se apresura a responder, bajando la mirada como si la sola idea la hiciera sentir incómoda.
Preferiría morir antes de dejar que un hombre se haga cargo de tareas que corresponden exclusivamente a mujeres. —Pero aprecio el gesto. Es muy amable de su parte, Baal.
La María dirije su mirada al joven, analizando su rostro con una sonrisa. Rápidamente le reconoce: Eight, flor.
No está segura de si debería dejarle beber, pero supone que tampoco es tarea suya castigarle si lo hace, así que solo permite que el joven tome la botella, mientras +