El Congreso ha hablado: esto no va de costes, va de asunción de responsabilidad, va de restitución de derechos, va de igualdad y va de cumplimiento de la Constitución: ningún ciudadano que ha cotizado en un sistema regulado por el Estado puede estar en peor situación que otro que lo hizo en autónomos.
«El que resiste, gana».
Y, hemos resistido, porque «Nadie puede vencer al que nunca se rinde».
#J2NoSeRinde@MovimientoJ2
¡Seguimos!💪🏽
Esto no ha terminado.
Nos acordamos de ti, como no podía ser de otra manera, General. ✨🌟
@josemuelas
@Abogacia_es@SGMSALVADOR1 No me representan.
Nuestros interlocutores han sido las plataformas nacidas de la abogacía de trincheras. Me he dejado la voz en manifestaciones. He ido a Madrid y he vuelto en un mismo día.
He gritado bajo la lluvia. Y ha ondeado la banderacde Asturias de mi mano.
Nuestros compañeros han estadohoy ante el congreso en el que es el piquete número 58
Después de tres años de lucha y revindicaciones hoy se ha votado en el congreso la ley sobre la pasarela al reta 1 × 1 para todos.
No va a ser la ley que necesitamos ni la ley que queremos, esto es un punto y aparte no es un punto y final, queda mucho recorrido hasta que tengamos el reglamento
@MovimientoJ2 no dejará de reivindicar una pasarela justa digna y sin exclusiones
‼️ÚLTIMA HORA‼️
Se aprueban todas las enmiendas del Senado a la proposición de ley de modificación del RD legislativo 8/2015 (texto refundido Ley General de la Seguridad Social) relativas a la pasarela al RETA y se incorporan al texto del Congreso.
Sres. Parlamentarios, en vuestras manos y conciencias está dar solución o no a los pasivos.
No son los culpables de la situación sino las víctimas, por ello,no pueden darles la espalda.
Hagan justicia hoy en el pleno.
Pasivos, dentro @gpscongreso@GPPopular.
❗𝗘𝗗𝗜𝗧𝗢𝗥𝗜𝗔𝗟❗
𝗨𝗻𝗮 𝘃𝗼𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲𝗰𝗶𝘀𝗶𝘃𝗮 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝘂𝗻𝗮 𝗿𝗲𝗳𝗼𝗿𝗺𝗮𝗮ú𝗻 𝗶𝗻𝗰𝗶𝗲𝗿𝘁𝗮
El Congreso vota hoy la pasarela al RETA tras las modificaciones introducidas por el Senado. Pero el alcance definitivo de la reforma sigue abierto. Falta saber qué enmiendas serán aceptadas, cuáles quedarán fuera y, sobre todo, qué sistema de acceso al régimen público terminará aprobándose.
Esa incertidumbre desaconseja cualquier celebración anticipada. En esta materia, la aprobación formal de una ley importa menos que su contenido efectivo. La cuestión no es solo si habrá pasarela, sino quién podrá utilizarla, en qué condiciones y con qué reconocimiento de los años aportados.
Que la proposición haya llegado hasta aquí constituye, no obstante, un avance político indiscutible. Durante años, el mutualismo alternativo permaneció fuera del foco institucional, pese a las prestaciones insuficientes y a las carreras profesionales construidas sin una protección social equivalente a la del sistema público.
Ese silencio se ha roto por la movilización sostenida de miles de afectados. Los piquetes, las manifestaciones, los informes y la perseverancia de los activistas de @MovimientoJ2 han obligado a las instituciones a afrontar una realidad que durante demasiado tiempo quedó relegada a los márgenes del debate.
Pero ese avance no permite confundir reconocimiento con reparación.
Las enmiendas del Senado han alterado aspectos relevantes del texto, pero no garantizan por sí mismas una solución suficiente. Y subsiste una cuestión especialmente grave: la situación de los mutualistas pasivos y pensionistas. Son quienes ya padecen de manera efectiva las consecuencias más severas del modelo, con prestaciones reducidas y sin posibilidad real de reconstruir su carrera de cotización.
Una reforma que no ofrezca una respuesta a quienes ya se han jubilado o han causado pensión podrá mejorar las expectativas de parte del colectivo, pero no cerrar una injusticia que afecta precisamente a quienes disponen de menos margen para esperar.
A ello se añade una segunda incertidumbre. Incluso una vez aprobada la ley, una parte sustancial de su alcance práctico dependerá del reglamento que deba desarrollarla. Será entonces cuando se concreten los procedimientos, los requisitos, los plazos y los criterios de aplicación. Una regulación legal aparentemente amplia puede verse restringida en su ejecución; del mismo modo, un desarrollo reglamentario adecuado puede evitar que las garantías reconocidas sobre el papel se conviertan en obstáculos administrativos.
Ese es el núcleo del debate de hoy. No se decide únicamente la existencia de una pasarela, sino su alcance social. Una norma que corrige parcialmente el problema pero mantiene exclusiones puede representar un avance, aunque no una solución completa. Y una ley cuyo funcionamiento queda pendiente de desarrollo tampoco puede evaluarse únicamente por su enunciado: habrá que examinar cómo se aplica.
Por eso conviene evitar tanto el triunfalismo como el desprecio por lo conseguido. El mutualismo alternativo ya forma parte de la agenda política y su realidad no podrá volver a ser tratada como una anomalía desconocida. Pero estar en el centro del debate no equivale a haber alcanzado una respuesta justa.
La posición de @MovimientoJ2 sigue siendo clara: una #Pasarela1x1AlRETAParaTodos, 𝘃𝗼𝗹𝘂𝗻𝘁𝗮𝗿𝗶𝗮, 𝘀𝗶𝗻 𝗲𝘅𝗰𝗹𝘂𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗻𝗶 𝗹𝗶𝗺𝗶𝘁𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀. Un año aportado debe ser un año reconocido. Y ninguna reforma podrá considerarse plenamente reparadora mientras deje fuera a mutualistas pasivos, pensionistas o a cualquier otro grupo de afectados.
Hoy el Congreso tomará una decisión. Después será necesario leer la letra pequeña, conocer el desarrollo reglamentario, medir sus efectos y valorar si la reforma amplía derechos o simplemente ordena las exclusiones.
Porque una ley insuficiente puede ser un paso adelante. Lo que no puede ser es el punto final.