Es indignante la incoherencia del petrismo. Durante cuatro años no hubo grandes marchas por el desastre del Icetex, la crisis de la salud, la corrupción de la UNGRD o casos como el de Juliana Guerrero.
Ahora quieren salir a las calles por cada anuncio de un gobierno que ni siquiera ha empezado. Están en su derecho, pero su indignación selectiva los deja muy mal parados.
No miren para otros lados.
Daniel Quintero, la crisis de inseguridad y de la Salud en este Gobierno le dieron millones de votos a Abelardo.
El resto es marginal.
Petro siempre comete el mismo error con la clase media: la considera una clase traidora que sale de pobre gracias a él y luego se voltea. Asume que la gestión pública es un favor que luego los ciudadanos deben pagar en votos, y con eso refuerza la creencia de que cuando la gente avanza socialmente se derechiza.
Se equivocan. La izquierda petrista tendrá que entender más temprano que tarde que si quieren el respaldo de la clase media, la misma que perdieron ayer en Bogotá, por ejemplo, tienen que dejar de infantilizar a este sector de la población.
Cuando la gente puede acceder a educación, a un trabajo digno y una movilidad social, se vuelve más crítica y menos proclive a fanatismos ciegos o a discursos violentos. Esa clase media que no vive metida política, está en el día a día buscando resolver problemas cotidianos que no están representados en las narrativas mesiánicas ni caudillistas: la basura del barrio, el transporte, la mensualidad del colegio, el préstamo para ir a al universidad, la seguridad para poder caminar la ciudad. Es gente que quiere ver gobernantes ejecutivos que realmente concreten soluciones.
Petro ha abandonado el compromiso de construir un relato para esa clase media: para él solo existen los más pobres de los pobres y los más ricos de los ricos, que en su narrativa son por supuesto esclavistas, vampiros y asesinos. Cometió este error en su alcaldía en 2012 y volvió a cometer en la presidencia.
Dos ejemplos concretos: los jóvenes del Icetex hacen parte de esa clase media-popular. Los beneficiarios del subsidio Mi Casa Ya, también. El programa Estado Joven le reconocía un ingreso a los practicantes en el sector público, un programa que Petro acabó. Y así, fueron muchas las bofetadas a esta población en estos 4 años.
Y ayer Bogotá, la ciudad que concentra la clase media de Colombia, se los cobró.
No hay espacios ahora para llover sobre mojado, sobre todo cuando múltiples voces advertimos esto durante 4 años.
Colombia y sus gobernantes necesitan enfilar todos sus esfuerzos en la clase media con propuestas concretas, acciones y resultados, y que esta deje de ser invisibilizada por el trasnochado y estéril discurso de la lucha de clases.
La clase media es la llamada a sostener el progreso social de Colombia.
Acabo de depositar mi voto en blanco; lo marqué con gran convicción, pero con mucho dolor porque a los que no nos sentimos representados por ninguno, esta noche se nos unen los que no votaron por el presidente electo. Tendremos dos importantes roles: la veeduría y la oposición; porque en una democracia no hay excluidos y todas las voces cuentan.
Claudia es una excelente candidata. Mucho mejor que la mayoría sino todos los demás candidatos. Lo más lógico para mí es votar por ella en primera. Ya luego veremos.
Amigas, párenle muchas bolas a cómo reaccionan los hombres de su entorno ante estas denuncias de acoso. Hay mucho abusador en potencia delantándose estos días.
Y saque a esos manes de sus vidas, fo.
No son las mujeres que denuncian las que “le hacen daño a la izquierda”. Quienes hacen daño son los que las agreden, quienes niegan las denuncias, un progresismo incapaz de autocrítica que hoy, en vez de escuchar y reparar, intenta tapar el sol con un dedo. Háganse cargo.
Ninguna mujer víctima de violencia sexual le está dañando la reputación a ningún abusador. El solito se la destrozó al violentar a una mujer, ella apenas está cumpliendo con reportar el delito. O es culpa del robado que se encane al ladrón?
#YoTeCreoColega
Solo una persona que nunca en su vida ha sido acosada u oprimida por alguien con poder te va a decir “pues si a mí me hubiera pasado eso yo denuncio de una”.
Te felicitamos por nunca haber sido acosada, laboral ni sexualmente. Qué privilegio. Pero hoy no se trata de ti. Se trata de quienes sí lo han vivido y negarlo desde tu burbuja no lo hace menos real, sólo te hace más indiferente. Cierra la boca.
Veo a muchos indignados por el silencio de las víctimas y preguntando que por qué no se denunció antes, preocupados por todo, menos por la conducta de los periodistas/presentadores.
Tan fácil que es exigir denuncias desde la comodidad de una pantalla, dejando de lado que antes no existían las condiciones para denunciar.
Hoy los tiempos son distintos. Y no pienso discutirlo.
Dejen de poner ese peso sobre las mujeres.
Y pensar que en este momento debe haber un montón de hombres diciendo “eso parece mentira”, “quieren hacer show”, “y ese presentador tan buena gente que se veía”, “ahora todo es acoso”, “ya no se les puede ni saludar”, “por qué hasta ahora habla”, “si no dicen los nombres es difícil creerles”…
Así, sin más, siguen normalizando la violencia de género y explicándonos cómo debemos actuar 🤦♀️🤦♀️
No fue para gustarte: fue para marcar época. Bad Bunny entendió el tamaño del escenario, el momento en el que vivimos y entregó un espectáculo a la altura. Si no te gustó, no falló el show: falló tu lectura del momento.
Larga vida a Benito. 🐰🏈
#SuperBowlLX#RitualINoLVIDABLE
Lo de Bre-b es una de las cosas más chimbas que le ha pasado a Colombia, pero por alguna extraña razón la gente parece no importarle.
¿HOLA? Transferencias INMEDIATAS entre bancos o billeteras y GRATIS.
No soy hincha, pero este gol, este momento quedará para la historia bonita del fútbol profesional colombiano. Así es que se juega, se pierde o se gana hasta el final, ¡Con garra con los huevos!
Que grande Rodallega ufff!!!
@SantaFe