CARTA DE UN EGRESADO
Soy ingeniero industrial, egresado de la UN Cuyo. Me recibí en tiempo y forma, termine en Francia por intercambio, fui profesor en la cátedra de Proyectos, ad honorem, fue consejo por parte de los egresados, le tengo muchísimo cariño y agradecimiento a la universidad pública argentina.
Justamente por eso digo esto: auditen las universidades nacionales YA. Y además, reestructúrenlas profundamente.
Porque una cosa es defender la educación pública y otra muy distinta es defender estructuras ineficientes, corporativas e intocables.
La universidad pública no es gratis. No lo fue nunca. La paga toda la sociedad. También la paga el kiosquero, el obrero, la gente del Flores o cualquier trabajador que jamás pisará una facultad. Y es profundamente injusto que muchas veces terminen financiando carreras de sectores medios y altos que perfectamente podrían pagar parte de su formación. La "universidad de los trabajadores" es una rareza estadística. Los pobres van a la privada. Quien no pueda pagar, debe existir un sistema fuerte de becas. Pero sostener el esquema actual como dogma moral es una discusión infantil.
Peguntas incómodas que nadie quiere hacerse:
¿Por qué tenemos de los peores ratios ingreso/egreso de latam?
¿Por qué seguimos sosteniendo carreras enteras sin ninguna discusión seria sobre demanda real, inserción laboral o automatización?
¿Cuántos egresados tiene un profesorado de francés en la UNCuyo?¿No sería más barato mandar directamente a esos alumnos a estudiar a Francia?
¿Cuál es el futuro real de un traductorado en tiempos de Claude, IA generativa y traducción automática casi instantánea?
La universidad no puede ser el único lugar del planeta donde esté prohibido hablar de reemplazo tecnológico, automatización o eficiencia.
Todo el resto de la sociedad vive esos cambios. El sector privado los vive. Los trabajadores los viven. Las empresas los viven. ¿La universidad no?
Y otra casualidad curiosa: las grandes marchas universitarias siempre aparecen cuando gobierna alguien que no es peronista. Síndrome de Estocolmo, supongo.
Auditoría. Transparencia. Reestructuración. Eficiencia. Inserción laboral real.
Eso también es defender la universidad pública.
Esto financiamos con nuestros impuestos? Los quiero a todos identificados y expulsados de la universidad.
Los decanos y rectores son RESPONSABLES por permitir estas acciones y no tomar medidas al respecto.
Hacen cacería de brujas y después hablan de fascismo!
ME DAN VERGÜENZA
Director : el intendente fue muy solidario y nos dijo que los salarios del hospital son bajos por culpa de milei
Medica : pero hace 25 años que le reclamamos por salarios bajos al mismo intendente, que decis?
Funcionarios del gobierno le dieron la bienvenida a una cuenta de X: la Oficina de Respuesta Oficial. En su cortísima vida ya fue comparada con varias de las peores instituciones del siglo XX. Pero la nota de hoy de @fvlonigro en @clarincom se pasa varios pueblos. Por eso quiero dejar acá mis two cents en este debate.
1. Pongamos las cosas en su lugar.
La novedad de esta semana es una cuenta de X. No hay creación de una estructura estatal, no hay organismo nuevo, no hay facultades punitivas, ni voluntad de perseguir a nadie. Es, simplemente, un canal de comunicación en una red social, que puede cumplir un rol similar al de cualquier vocero: informar, aportar datos y corregir información errónea.
2. Gobernar es explicar.
Por eso celebro que exista un nuevo canal cuyo objetivo sea dar más información a los ciudadanos. A quienes se apuraron a decir que “esto es propio de los autoritarismos”, vale aclarar algo básico: los autoritarismos no informan a sus ciudadanos. Hacen muchas cosas, pero no eso. Explicar, dar datos y refutar con pruebas no es autoritarismo: es gobernar.
3. No es una policía del pensamiento.
Algunos asumieron que se trata de una cuenta para responder críticas. Eso está en la cabeza de quienes lo dicen. Es un canal más, que seguirá quien quiera seguirlo. No es una cadena nacional, no es una institución estatal, no tiene capacidad fiscalizadora ni sancionatoria. Es una cuenta de X. Lo único que puede hacer es tuitear.
Muy distinto fue el NODIO, que sí era un organismo estatal, sí tenía estructura, y —dato clave— sí tenía capacidad de judicialización: podía iniciar acciones, promover causas judiciales y tenía entre sus objetivos explícitos perseguir y reprimir determinadas opiniones que consideraba “nocivas”. Comparar eso con una cuenta en redes sociales no es serio.
Ahora bien, el punto más grave aparece cuando Lonigro compara esta cuenta con la maquinaria represiva del nazismo. Él lo sabe: Goebbels no se hizo famoso por debatir con periodistas, sino por perseguirlos, censurarlos y cerrar medios. A los opositores no los refutaba: los mandaba a campos de trabajo o de exterminio.
En la Alemania nazi, el Estado decidía qué medios podían existir, qué podían publicar y qui��n tenía derecho a hablar. Nada —absolutamente nada— de eso puede hacer una cuenta de X.
La banalización llega a un nivel aún peor cuando se usa el término GESTAPO a la ligera. La Gestapo fue la policía política del nazismo: sembró el terror, encarceló, torturó, asesinó y envió millones de personas a campos de concentración. Sus jefes fueron condenados por delitos de lesa humanidad. Llamar “Gestapo” a un canal de comunicación en redes sociales no es una exageración retórica: es una irresponsabilidad histórica.
Lonigro cierra su nota citando a Thomas Mann:
“Es necesario prestar atención, porque el fascismo o el nazismo pretenderán volver haciendo flamear las banderas de la libertad”.
En este contexto, esa cita es una canallada. Porque a Lonigro puede no gustarle el gobierno de Milei —y es absolutamente libre de decirlo, incluso desde uno de los diarios más importantes del país, algo impensable en la Alemania de Hitler—.
Pero comparar a un gobierno democrático con el nazismo es, indefectiblemente, banalizar el Holocausto.
Puede criticar al gobierno, puede militar contra él y puede volver a presentarse a elecciones. Todo eso está garantizado por la democracia.
Lo que no está bien —menos aún viniendo de alguien con su formación— es equiparar un totalitarismo criminal con un gobierno elegido en las urnas.
@lusuaarezz El problema me parece es la falla de comunicación. No bardees el perfume porque al fin y al cabo no es el verdadero problema. El problema es que el tipo quiere tener un "lindo gesto" pero no lo está haciendo desde la atención genuina hacia la persona sino desde lo que "queda bien
EL CONGRESO TIENE QUE DEJAR DE DAR VERGÜENZA
Hoy no se cumple el reglamento de la Cámara a la hora de la jura de los Diputados.
Por eso vamos a reformarlo para que sí o si, y sin excusas, sólo pueda jurarse por uno de los cuatro juramentos previstos.
Ninguna otra expresión corresponde en un acto institucional como la asunción de un diputado nacional.
Hasta que no juran como corresponde, no asumen como diputados.