Silvia Intxaurrondo retrata la hipocresía del PP: Borja Sémper dando lecciones mientras votó con Vox y Junts tumbar el decreto que hoy mantendría a Mari Carmen en la casa donde lleva 70 años. Los responsables que volvamos a ver desahucios en directo tienen nombres y apellidos.
Estos 15 m de @sanchezcastejon ante la Asamblea Gral de @UN pasarán a la Historía como uno de los grandes discursos en defensa de los DDHH allí pronunciados.
Un discurso valiente, sin tapujos, reivindicador del multilateralismo, de los DDHH, de la legalidad y de la igualdad👏🏽👏🏽👏🏽
@ErnestoEkaizer Todo dependerá de quienes ganen las próximas elecciones. Si no es necesario echar más mierda, alargarán el proceso para finalmente tener una sanción si acaso económica. Pero el daño ya lo habrán hecho.
TOMATAZOS CONTRA EL SUPREMO
Si yo fuera Figaredo, tal vez podría decir que había que cazar jueces, pero como no soy ese mastuerzo, me conformaré con decir que los jueces españoles se merecen una buena tomatina. En un alarde de cinismo y caradura, Isabel Perelló, presidenta del CGPJ, ha calificado de "extrema gravedad" acusar a los jueces de adoptar "decisiones por razones políticas y no jurídicas". Hay que tener el rostro de cemento armado. El Tribunal Supremo acaba de suspender el derecho al voto a españoles que se acogieron a la "ley de nietos". Esa medida es terrorismo jurdíco, un atentado contra derechos fundamentales y se alinea con los bulos de la ultraderecha sobre supuestos fraudes electorales.
Cuando yo preparaba las oposiciones de profesor de filosofía, algunos de mis conocidos estudiaban para ser jueces. Se pasaban días enteros memorizando como papagayos, pero el 20-N solían hacer un descanso para acudir con sus familias a la Plaza de Oriente a dar vivas a Franco. Si hay jueces demócratas, están bien escondidos y calladitos, como los escasos policías que votan a partidos progresistas. Cada vez hay más personas que son conscientes de que la democracia solo es una pantomima. Jueces, policías, militares y periodistas venales trabajan conjuntamente para perpetuar las injusticias y los prejuicios injustos. No son capaces de identificar a quién había detrás de M. Rajoy, pero Carmen Lamela, magistrada en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, envió a prisión a un chaval por escribir "Goku vive, la lucha sigue" y tener lombarda en la nevera.
Si imitara a Figaredo e incitara a cazar jueces, enseguida tendría a la Benemérita en la puerta de mi casa, acusándome de terrorismo. Dado que yo no soy partidario de cazar nada -ni siquiera animales-, me limitaré a decir que los jueces se merecen un buen tomatazo. A fin de cuentas, la Tomatina es una divertida tradición del pueblo valenciano de Buñol y los jueces, tan estirados y tan fachas, quizás se volverían más humanos si recibieran una buena lluvia de tomates.
CON EL PP Y VOX, ESPAÑA VOLVERÁ A SER GRANDE OTRA VEZ
Cuando Feijoo y Abascal gobiernen, se congelarán los salarios y las pensiones, se abandonará a su suerte a los hospitales, los colegios y las residencias de la tercera edad de carácter público, se recortarán los derechos laborales y la libertad de expresión, los jueces y los policías tendrán barra libre para reprimir y amordazar, subirá el gasto militar y seremos el felpudo de EEUU e Israel, pero no os preocupéis: regalarán banderines de España y pulseritas en las esquinas y los colegios realizarán excursiones al Valle de Cuelgamuros o el santuario de Torreciudad. España volverá a ser grande otra vez.
EL FASCISMO YA ESTÁ AQUÍ
Los aquelarres fascistas que han recorrido nuestro país gritando "España cristiana y no musulmana" ponen de manifiesto que el odio, el racismo y la intrasigencia ya no son fenómenos minoritarios, sino de masas. Se respira un clima parecido al de la Europa de los años 30. El futuro da miedo.
En una sociedad que desprecia el conocimiento, como ha señalado el historiador Julián Casanova, ya no se puede hablar del riesgo de reaparición del fascismo. En realidad, el fascismo ya está aquí, a pie de calle, representado por un sector cada vez más amplio de la población: jóvenes que idealizan el franquismo, personas de la tercerad edad que añoran la dictadura, matones ociosos que practican la intimidación, mujeres que aborrecen el feminismo, trabajadores ofuscados por las consignas nacionalistas y xenófobas.
Abascal y Feijoo aprovecharán la coyuntura para hacerse con el poder. Con el PP y Vox en el poder, la Guardia Civil y la Policía Nacional podrían asumir las tareas del ICE, deportando a miles de personas. Y los jueces, envalentonados, recrudecerían su campaña contra la izquierda con el apoyo de la prensa de derechas. Los ciudadanos que aún creemos en valores como la libertad, la solidaridad y los derechos humanos nos convertiremos en el blanco de unas instituciones gobernadas por políticas que ya hablan de remigración y prioridad nacional.
La noche oscura del fascismo ya ha comenzado a propagarse y no tenemos a un Albert Camus para denunciar esta nueva peste.
Todo el mundo sabe que si ese chaval no hubiera llevado una estelada no hubiera pasado nada, todo el mundo sabe que Marlaska ni hará ni dirá nada y todo el mundo sabe que hasta que no se limpie de salvajes el cuerpo policial español España seguirá siendo un país con enormes carencias democráticas.
Al 100 % con este mensaje.
Claro que en Ceuta hay una crisis. De seguridad y humanitaria.
Pero las derechas no buscan resolverla. Buscan utilizarla para generar miedo en la sociedad.
Miedo y alarma y cabreo colectivo, estímulos conocidos del voto ultra.