El cielo destilaba acuarelas y tejía constelaciones al compás de su letargo — de sus versos y silencios, escritos por el deseo de encontrarse a sí mismo.
Bajo el hechizo de tus palabras, hay margaritas que florecen entre mis dedos con una constancia visceral. Y mi corazón, te añora con la dulzura de quién solo sabe pertenecer a tu amor.
Ser etéreo, profundamente mío. Pequeños estragos de mi amor han gravitado alrededor de tu piel desnuda hasta volverla de mi infinita pertenencia. No puedo dejar de verte; irrepetible, eres mi mayor deseo convertido en sangre. Todo mi amor para ti, mi delicado y manso esposo.
Jamás imaginé tanta dicha. Eres deslumbrante por fuera, pero la nobleza de tu alma me tiene irremediablemente perdido de amor. Qué privilegio inmenso ser tu esposo. Créeme... no hay en este mundo un hombre más afortunado que yo.
@ARCAVICOS Mi amado, estoy perdidamente enamorado de cada particula que se percibe de ti. Déjame cuidarte esta noche y todas las que siguen, y seré tu alma guía y tú único soporte. No necesitas a nadie más para vivir en plenitud. Solo tú y yo.