Hoy leí que sanar es tan difícil porque es una batalla constante entre tu niño interior que está asustado y sólo quiere seguridad, tu adolescente interior enojado que sólo quiere justicia, y tu yo actual cansado que sólo quiere paz.
No se obliga a nadie a que te escuche, a que te dedique su tiempo, a que se quede, no se obliga a nadie a que te quiera con la misma intensidad que quieres tú, porque las acciones valen más cuando las hacen por iniciativa propia y no por obligación.
Nadie habla de lo difícil que es tener sentimientos encontrados, sentir amor por alguien y a la vez tristeza por el dolor que te causa, sentir alegría y a la vez enfado por sus acciones, ojalá fuera tan fácil sentir solo un sentimiento, pero la mayoría de las veces no es así.