Ojalá en la vida hubiera faros que nos dijeran
hacia dónde ir porque a menudo caminamos a ciegas, a veces en círculos, sin saber muy bien hacia dónde vamos. Lo que sí hay es gente que rema con nosotros. Y nuestras vidas serían muy distintas si no estuvieran esas personas.
Respecto a Jimena Barón: cómo le rompen las bolas cada vez que se va de viaje sin su hijo, sea por trabajo o por placer, no paran de cuestionarla y pregúntale. A Daniel Osvaldo nadie le pregunta con quién está su hijo cada vez que la madre viaja y el no se hace cargo.