Hace 31 años, Before Sunrise entendió que la vida y el amor no siempre están en el destino, sino en el desvío. En bajarse del tren, concederse una pausa en medio de la velocidad de la vida. Una conversación que se extiende, una caminata sin rumbo, la tensión de una mirada que se siente incluso cuando no se cruza. Ahí, en lo no previsto, aparece lo inolvidable.
Before Sunrise se concentra en el presente. En ese instante en el que dos personas coinciden y el mundo, por unas horas, puede esperar.