Nunca pensé que en la maternidad se podía sufrir tanto la soledad. Siempre se habla de tribus, de amigas, de suegras, madres y abuelas. Algunas no tenemos nada de eso. Nada. Y se hace muy difícil, en especial ahora que vienen las fiestas.
Madurar es darse cuenta de que, a veces, como adulto, tienes que decidir “Esta es la última vez que estas personas me van a hacer sentir así” y mantenerlo. Ya sea la familia, una relación o una amistad.
A veces todo va bien, a veces no. A veces mi corazón necesita tiempo para aceptar lo que mi mente sabe, y a veces mi mente necesita tiempo para aceptar lo que mi corazón siente. A veces sonrío y a veces lloro. A veces necesito mucho y a veces no necesito nada, y está bien.