Mi silencio es mi límite. Soy alguien que busca soluciones, que dialoga y que se disculpa cuando es necesario, pero si llego al punto de quedarme en silencio, significa que he agotado todas las vías y en ese momento, la paz interior se vuelve más valiosa que cualquier discusión.
Me quedo con la sonrisa de los seres que amo, con las charlas de mis amigos, con la gente que me ama. Me quedo con quien me hace un lugar en su vida. Me quedo con eso… porque eso me hace feliz.