A los 30s ya no somos el primer amor; con suerte, podemos ser el segundo. A los 30s nadie se muere por nadie, porque ya hemos muerto por alguien antes. No nos entregamos al amor por completo y sin miedo, porque ya sabemos qué pasa después. A los 30s el amor ya no es más una idea
No he visto video de influencer que me haya dado más pena y rabia que el de uno en Sudamérica que "les cambia la vida a los animales" (que váis a ver claramente que no lo hace por los animales).
Se acerca a un perro callejero y le dice: si no dices nada, te saco de la calle, te baño, te llevo al veterinario y te encuentro una casa. *Le pone el micro en la boca*
El perro pega un ladrillo por la emoción de que le estén prestando atención... Y dice; uy, casi.. y se va a por otro perro.
Mira tío, te pego una patada que le va a doler hasta a tu tatarabuelo, se te ponen los dientes en rompan filas y te aplauden las orejas mes y medio.
Es miserable no hacer nada pero es infinitamente peor hacer algo para que los demás vean lo bueno que eres y lucrarte de ello. Encima de hijo de puta, con la autoconvicción de ser un héroe.
Ahí te tragues un paraguas y se te abra dentro.
Si sabéis que videos digo los podéis dejar aquí. Yo es que los he bloqueado a todos.
Su hijo acababa de fallecer.
Su hija prematura estaba ingresada.
Su entrenador lo estaba desterrando.
Su equipo no levantaba cabeza.
Estaba completamente hundido.
Si eres de los que estuvo en ese momento para apoyarle incondicionalmente, eres de los míos.
Como ahora todo se deshumaniza, leo en internet comentarios de todo tipo sobre esta imagen y me niego a no decir nada.
Centrémonos: se trata de una mujer de 87 años, que está enterrando a su hermana de 83 y llora, claro que sí. Porque con su hermana se termina la primera familia de su vida.
Recuerdo cuando murió mi güela Lala, la única hermana que quedaba, Antonia, no paraba de llorar y no se me olvida, no dejaba de decirme: “con Lala entierro mi familia”. Yo la decía, intentando consolarla y calmarla: Antonia, no digas eso, que tienes hijos, nietos y hasta bisnietos. Y ella me dijo y nunca lo olvidaré: “si, pero era lo único que me quedaba de mis padres y hermanos, de la familia en que nací.” Es algo que me quedó grabado.
Así que da igual seas monárquico o republicano o te dé igual lo uno o lo otro. Lo que ves en la imagen es lo que nos pasaría a cualquiera de nosotros al despedir a la última persona de tu primera familia, no la familia que creaste tú, sino en la que naciste. El dolor de ver que una página de tu vida se cierra. Y tiene que ser muy duro.
Así que menos deshumanizar a las personas, porque por debajo de los cargos que ocupen, ya sean reinas, presidentes de una república, presidentes del gobierno, presidentes de una autonomía o alcaldesas, allí está una persona, un ser humano que, aunque algunos no lo crean, lloran, sufren, ríen o sueñan como cualquier mortal.
Por eso es tan terrible deshumanizar a las personas y por eso es tan horrible que el odio avance como lo hace.