El día que los políticos integren en su vida lo público, vamos a creerles. Mientras tanto, los seguiremos llamando políticos, peyorativamente hablando. El mejor de los ejemplos está en la educación pública.
Esto es la tapa del descaro. Ahora Colombia le salió a deber al Ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, que se fue de paseo a Santa Marta. Ni una disculpa, ni un mea culpa, nada, justifica su indolencia con el discurso de que es padre y esposo. Eso es una manipulación vil y baja.
Todo servidor público merece vacaciones, esa no es la discusión, pero hay tiempo para eso, no cuando se lleva diez días como ministro ni en medio de una tragedia donde se tiene tan alta responsabilidad con la atención de los afectados. Si usted no está dispuesto a asumir la altura de su cargo, váyase, pero deje de victimizarse cuando evidentemente ha procedido con egoísmo y total indolencia.
Esto decía el entonces enérgico @Danielbricen.
¿Cómo será la maroma para no indignarse igual por la escapadita del ministro de Vivienda?
¿Cuando el funcionario es un fanático cristiano ya no hay indignación?
Un ministro de vivienda de vacaciones en la playa en medio de los efectos de un terremoto, en el que la crisis de vivienda es una de las mayores angustias de miles de personas
Esta debe ser una de las mayores desconexiones con la realidad que se hayan visto.
Mejor dicho: una total hijueputez.