me encuentro en otro lugar de mundo
me equivoco cada medio segundo.
la soledad me aconseja mal.
No se abre el paracaídas y salto igual,
y me pierdo en habitaciones vacías.
Algunos no son conscientes del deseo de su corazón, y algunos pueden dudar aunque sepan lo que quieren. Cuando la oportunidad se presenta al azar como una tormenta repentina de verano, solo los preparados pueden aprovecharla.