desde ya aprendiéndome el lenguaje de la toalla para cuando me metan a la megacarcel y me toque hablar con mi amor que está en la megacarcel de al frente
Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.