a mis hijos les voy a dar un solo consejo para la facultad: fijate bien de quién te sentás cerca en el aula, y llevá mate.
y cuando alguien te pase un resumen que sea tan bueno como los tuyos, agarralo fuerte y no sueltes
es increíble cómo aquello que antes te generaba mucha angustia, hoy apenas toca tu superficie, es decir, ya no te conmueve porque tenés otros recursos. De esto se trata un trabajo psíquico, de responder desde otra perspectiva ante una escena que anteriormente te inhibía.
Mi sobrina (4), sensible por falta de siesta, lloraba tras perder dos veces seguidas al Piedra, papel o tijera con su hermano (6). Aunque el acuerdo era a mejor de tres, él, amoroso y comprensivo, le susurró:
—Juguemos una más. Vos sacá tijera, ¿sí?
Ella sacó tijera.
Él, piedra.