Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.
Llovió ininterrumpidamente en mi cabeza durante meses,
pero ahora ya hay flores y un bello jardín.
Aún llueve en ocasiones pero me gusta creer que es para que las flores sigan abriendo
y el jardín siga enverdeciendo.