El Fiscal General del Estado, Emiliano Rolón, cortó abruptamente la comunicación telefónica con nosotros cuando le preguntamos si metió o no metió a sus sobrinos al @MinPublicoPy. Su respuesta fue: "no voy a contestar, sin comentarios, investiguen ustedes". El Fiscal General no puede seguir un segundo más en su cargo, o renuncia o merece juicio político. Su silencio es complicidad. Si el propio Fiscal General incurre en nepotismo, ¿cómo va a investigar casos de nepotismo?