"Hace años, un estudiante le preguntó a la antropóloga Margaret Mead cuál consideraba ella que era el primer signo de civilización en una cultura. El estudiante esperaba que Mead hablara de anzuelos, ollas de barro o piedras de moler.
Pero no. Mead dijo que el primer signo de civilización en una cultura antigua era un fémur que se había roto y luego sanado. Mead explicó que en el reino animal, si te rompes una pierna, mueres. No puedes huir del peligro, ir al río a tomar algo o buscar comida. Eres carne de bestias que merodean. Ningún animal sobrevive a una pierna rota el tiempo suficiente para que el hueso sane.
Un fémur roto que se ha curado es evidencia de que alguien se ha tomado el tiempo para quedarse con el que se cayó, ha vendado la herida, le ha llevado a un lugar seguro y le ha ayudado a recuperarse. Mead dijo que ayudar a alguien más en las dificultades es el punto donde comienza la civilización". (Ira Byock)
Empecé a leerlo tarde y lo oía los viernes celebrar el vino donde Alsina, pero hace unos años leí esta maravilla de columna a la muerte de su mujer, y la guardé. Creo que es una gran carta de amor faulkeriana.
Lo dijo el poeta: como un naufragio hacia dentro nos morimos.
RIP.
Hoy es un día muy especial. Porque las personas voluntarias marcan la diferencia en un mundo que, a veces, cuestiona la condición humana.
Feliz #diadelvoluntariado
El reportero es realmente reportera, se llama @merivalle y es una profesional como la copa de un pino además de luchadora incansable en muchos ámbitos de su vida.
Y no, no hay ningún zasca ahí.
Uno de mis discursos de graduación preferidos fue pronunciado hace 20 años en el Kenyon College. El orador era David Foster Wallace, que habló a los estudiantes de la libertad con una lucidez extraordinaria.
«El tipo realmente importante de libertad implica atención.»
"Les das los dulces sin mayores dramas y sacas ese aprendizaje: que la crianza necesita de buenos propósitos que acabarán sometidos a la implacable ley de que hacemos lo que podemos y llegamos donde llegamos". Lee la columna de José Luis Sastre https://t.co/TqY0GEqMer
Opinión | “Mi problema con el libro de Bretón es que, cuando el autor le escribe para sugerirle la idea, el asesino responde: 'Me entusiasma tu propósito'. Ese era un momento extraordinario para abandonar el libro”. Por Manuel Jabois https://t.co/3iN2HqWsFa
Gente que jalea, como un videojuego, a los asesinos que embisten a los agentes de la Guardia Civil con sus narcolanchas. Y un operativo sin las suficientes medidas de seguridad. David tenía 43 años y dos hijos. Miguel Ángel, 39 y una hija. 👇https://t.co/DIYFSKpJ4K