In 2012, a photo went viral on Reddit of a blind boy who found a four-leaf clover entirely by touch. He felt through the grass and picked one out by himself.
@Hamlet15991601@metro_madrid Pero si tú mismo haces uso de esa estructura supuestamente incorrecta, figura.
Ahora saltarás con que debido a cómo está estructurada esa oración, en ese caso sí requiere preposición.
"No sé, Rick."
@asdmadrid@darthyoda87 No. La lengua cambia, es un hecho. El ritmo no lo marcas tú ni la RAE, sino los hablantes. Y gramática y ortografía no son lo mismo. Pero eso es lo de menos. Los hablantes en este caso han llegado tácitamente al consenso de que "espera al tren" no es incorrecto. No hay más.
@asdmadrid@Hamlet15991601@metro_madrid@ComunidadMadrid En cualquier lengua no hay cosas bien o mal dichas. Las lenguas no son entes inamovibles, evolucionan. Podríamos decir que lo que estamos hablando ahora mismo es una degeneración del latín, y no pasaría absolutamente nada. Y ahora, sal a que te dé un poco el aire.
We’ve done pretty good job of not buying every single thing but when a beach vendor was selling bracelets and my daughter said “no gracias” he said “I have that” and I couldn’t resist.
La proliferación de pisos turísticos y la turistificación masiva están expulsando a los vecinos de sus barrios, disparando el precio de la vivienda y borrando poco a poco la identidad de nuestras ciudades.
🎨 Dibujado para @diario_red_
Qué entrañable casualidad entonces que justo ayer diera dos avisos por el estado lamentable de mi calle. El segundo lo di porque el primero lo desestimaron a los 10 minutos de enviarlo sin que hubieran hecho nada al respecto.
Descienden las incidencias en limpieza en @Madrid desde que @AlmeidaPP_ es alcalde:
- un 68% menos respecto a 2019
- un 28% entre enero y mayo de 2026 respecto al mismo periodo de 2025.
¡Gracias a los madrileños por su colaboración!
https://t.co/pC7Mjpe5CQ
@rouralberto Na, hay gente que termina la carrera de filología con mucha afectación de coco. Ni caso. O todo el caso que queramos hacerle a la RAE, que debe ser poco.
@asdmadrid@Hamlet15991601@metro_madrid@ComunidadMadrid Ah, sí, lo que dije yo al principio, porque es lo que dicen 4 académicos.
Hay que perderle el miedo a hacer que el uso prevalezca sobre la gramática, sobre todo en casos como este, en el que la opción supuestamente correcta puede dar pie a confusión (y porque nadie la usa, vaya).
@Hamlet15991601@ianai26@metro_madrid No solo está mucho más extendido el uso de "espera al tren", sino que además "espera el tren" podría interpretarse como que es el tren quien está esperando.
Por muy doctor en filología que seas, el uso prevalece sobre el supuesto mejor estilo que intentas imponer.
Los padres progresistas eligen los nombres más conservadores para sus hijos:
Rob Henderson comenta en este artículo que los padres más progresistas y de clase alta en Estados Unidos están poniendo a sus hijos los nombres más tradicionales y conservadores. En ciudades tan liberales como Washington D.C. y Nueva York, los nombres más populares entre las élites son Lucy, Eleanor, Caroline, Charlotte, Emma, Henry, Theodore, Charles, John o George: nombres que suenan a siglo XIX y que parecen sacados de un club de senadores antiguos.
A pesar de que estos padres suelen predicar apertura, inclusión, experimentación y la idea de que “cada uno puede inventarse a sí mismo”, en la práctica eligen para sus propios hijos nombres seguros, clásicos y de alto estatus. Evitan los nombres raros, inventados o demasiado modernos.
Henderson explica este comportamiento con su concepto de “luxury beliefs” (creencias de lujo): ideas que suenan muy progresistas y dan estatus social cuando se expresan públicamente, pero cuyas consecuencias negativas las pagan otros.
Los datos apoyan lo que dice Henderson: los padres con más educación y mayores ingresos tienden a elegir nombres más populares y convencionales, mientras que los nombres inusuales o creativos son más frecuentes en familias de menor nivel socioeconómico. Además, los estudios muestran que tener un nombre difícil de pronunciar o muy extraño puede generar desventajas reales en el mundo laboral y social.
Henderson concluye que las élites no son realmente post-tradicionales. Son selectivamente tradicionales, es decir, rechazan las normas antiguas cuando es barato y da estatus hacerlo, pero las mantienen cuando está en juego el futuro de sus propios hijos. Hablan como hippies de los años 60, pero actúan como padres de los años 50. Predican riesgo y diversidad para los demás, pero eligen seguridad y convención para los suyos.