Todo llega el momento correcto, el trabajo nuevo, esa llamada, la persona indicada, el perdón, el título, los viajes, todo lo bueno llega. Todo a su tiempo
Me hablaron de Dios desde niña, pero realmente lo conocí en mis procesos, en mi ansiedad, en mi soledad, en los momentos donde sentía que no podía más, ahí estaba Él.