lastimosamente para los que estamos lejos el veneno también es el antídoto:
salir a la calle y darte cuenta de que la vida sigue y de que tu dolor es insignificante en el gran esquema de las cosas y pasan cosas horribles en todos lados todos los días y la unica opción es andar
maldito sea el chavismo, maldito sea chávez y maldito sean estos malditos 30 años
y si me voy al infierno por maldecir lo hago con gusto para decírselos en su cara
Claro que no somos iguales. Mientras tú saliste de fiesta en plena Copa del Mundo, yo me quedé en mi casa viendo cómo la gloriosa Selección de Japón gana, gusta y golea.