¿Para qué retornan? Para reeditar sus fracasos e incrementar sus fortunas, aprovechando un esquema de alternancia que acentúa la decadencia social y no resuelve ningún problema. (CHG)
¿Cuál es la tragedia del sistema? El quebrantamiento de la unidad nacional y del bienestar económico por un estado permanente de ideologización y conflicto donde todos los repudiados se reciclan y retornan al poder...
Occidente retoma el "servicio militar universal" y promueve el reclutamiento obligatorio para que todos compartan el riesgo y el costo de la competencia global, como ocurre en los regímenes totalitarios de Rusia, China y Corea del Norte, o la muy democrática Israel.
Allí donde la ideología no pudo prevalecer frente a la geografía, probablemente la religión musulmana lo haga y revierta el axioma. Entonces, frente a la declinación espiritual de Europa, el Mediterráneo hará que gran parte de ésta se convierta en el norte del mundo islámico.
Parafraseando a Halford Mackinder, el historiador William Hay reafirmó que el desierto del Sahara era la frontera geopolítica del sur de Europa porque separaba el África ecuatorial del África septentrional.
Todos los jóvenes de hoy son de derechas porque desprecian a los jóvenes de izquierdas del ayer, que hoy son adultos, y gobernaron para acaparar los privilegios y riquezas que pretendían abolir.
La corrupción espiritual y la desviación moral se han convertido en políticas de Estado de los regímenes progresistas. Los pueblos que pasan de la tolerancia a la aprobación de estas abominables prácticas padecerán sin remedio sus consecuencias.
Su acto final será, como en las peores tragedias de la barbarie en la Antigüedad, consentir el asesinato como un acto de libre albedrío que no amerita punibilidad.
Una sociedad que legaliza el aborto y la eutanasia, o que desalienta el crecimiento demográfico incentivando la sodomía, indefectiblemente termina en un suicidio civilizatorio.