Nadie creció con la intención de dedicarse a la limpieza, trabajar de cajero o ser guardia de seguridad. Todos teníamos grandes sueños, pero la vida se interpuso, respeta los trabajos de los demás.
Mi perro no es mi hijo eso me queda claro, pero tu hijo no es mi hijo, así que no es más importante que mi perro.
Yo decido que ser vivo es más importante para mí.