Al menos en los próximos años, la lucha en las redes sociales es entre la verdad y la mentira. No es sólo el “fake” noticioso, fácil de desmentir. Lo peor es el permanente “fake” ideológico, una especie de cacería de tontos para lavarles el poco cerebro que tienen.
Si el Bayer Leverkusen gana hoy la Europa League sortearé 200 euros entre todos los seguidores que le den RT a esto. Y si me caliento durante el partido, cosa que es altamente probable, igual subo el premio. Venga, que no tenga sentido 😘
@DaniNovarama @Inigo_A @axelbunge También veo la falta del éxito de esa variedad. Agregaría explicarlo desde el lado de quién elige que ver, que leer, que escuchar, considerando que la elección se está basando más en la recomendación y la tendencia que en el aprecio a la originalidad.
No hay bodegas que lo callen, no importa cuantas campañas de difamación orquesten en su contra: no lo van a callar. Para solidarizarse con @DCoronell los invito a compartir su columna con el ht #FiscalOcultador https://t.co/YmMEQGIcYB
La calidad de la educación que brindamos los profesores no se mide en el dominio de los conocimientos que transmitimos, sino en el interés que despertamos para aprenderlos y cuestionarlos.