"LA ESTUPIDEZ HUMANA"
En 1976, el historiador y economista italiano Carlo Cipolla, publicó un interesante ensayo en el que proponía 5 leyes básicas de la estupidez humana.
La 1ª ley es que siempre, e inevitablemente, todo el mundo subestima el número de estúpidos en circulación.
Un nini del programa Jóvenes Construyendo el Futuro recibe 8 mil al mes , SIN HACER NADA, un residente médico con turnos de trabajo de 12 o 16 horas o 20 si está en urgencias, 4 mil pesos y duermen,cuando pueden, en el suelo de los hospitales. Si protestan los reprueban y joden la carrera.
Hoy parecen de ficción esas películas en las que protegen libros, pero eso ya está comenzando a suceder., porque en varios lugares ya los están comenzado a destruir. Y en unos años, será muy difícil comprarlos y acceder a los libros, así como desaparecieron los Blockbuster, pronto van a desaparecer las librerías. Solo tendremos versiones digitales y resúmenes condensados por la IA, cuyo contenido será algorítmicamente editado y programado.
Por eso, hoy más que nunca, debemos valorar y atesorar los libros. Porque cuando las máquinas controlen todo lo que leemos y dejemos de pensar por nosotros mismos, y nos den todo digerido, un libro será el último refugio del pensamiento libre.
Disfruten las librerías. Vayan, compren libros, aunque no los lean. Háganse de ellos, consérvenlos. Porque llegará el día en que ya no existan los libros como los conocemos y tener un libro entre las manos será un verdadero tesoro.
☠️💔 "MI NIÑA NO MERECÍA QUE LE QUITARAN LA VIDA" - MADRE DE SOFÍA MADAI ⚠️
Sofía Madai Calzada Calzada tenía 11 años. Acababa de pasar a sexto de primaria.
Era una niña alegre. Amaba escuchar música, jugar con sus amiguitos de la colonia Benito Juárez en Tultitlán y cuidar a su gatito. Esa era su vida.
Hoy su mamá, Mónica Alejandra, ya no la tiene, pero le sobra el coraje para gritar una sola cosa: JUSTICIA.
LA HISTORIA QUE DUELE A TODO EDOMEX:
📅 26 de septiembre: Sofía sale de su casa en Tultitlán y no regresa. Su familia activa de inmediato la Alerta Amber y empieza la búsqueda.
📅 29 de septiembre:* Colectivos de búsqueda y Guardia Nacional la localizan sin vida a un costado de la autopista Chamapa-Lechería, en Cuautitlán Izcalli.
La Fiscalía del Estado de México llegó solo para levantar el cuerpo e iniciar la carpeta.
Y desde entonces... silencio.
EL GRITO DE UNA MADRE ABANDONADA
Mónica tuvo que plantarse sola frente a la Fiscalía en Toluca para que la escucharan:
“Mi niña no merecía que le quitaran la vida. No me han dicho nada, por eso vengo a pedir aclaración”.
Acompañada del colectivo Reconstruyendo Vidas, la familia denuncia lo que no se puede callar:
1. La mamá está investigando sola. Ha tenido que ir casa por casa pidiendo videos de cámaras para saber qué le pasó a su hija.
2. Abandono total. Sin apoyo psicológico, sin información de la carpeta, sin una llamada de la FGJEM.
3. Revictimización. Denuncian la filtración de imágenes del hallazgo, violando la Ley Ingrid. ¿Quién filtra las fotos de una niña?
Sofía no es un número de carpeta. No es una estadística de Tultitlán. Era una niña de 11 años con toda una vida por delante.
Hoy su gatito la sigue esperando en casa.
Si llegaste hasta aquí, comparte. Que el grito de Mónica llegue hasta donde tenga que llegar y que el caso de Sofía no quede en el olvido.
#JusticiaParaSofiaMadai #Edomex #CuautitlanIzcalli #Tultitlan #NiUnaMas
🕯️ Descansa en paz, Sofía.
En 1992 López Obrador recibe 80 mil millones de viejos pesos, o sea 911 millones de pesos actuales, de manos de Manuel Camacho Solís, a cambio de retirar un plantón en la plancha del Zócalo
"Casualmente" en ese mismo año el padre de López Obrador adquiere el rancho "La Chingada", aunque carecía de capacidad económica para comprarlo
En 1992 Andrés Manuel tenía tomado el Zócalo con su gente de Tabasco y no se fue por convicción: fue porque le pagaron
O sea, el plantón era palanca. La causa, el pretexto. El cheque la solución
Ese es el origen del personaje. No el del pobre honrado que después nos vendieron durante treinta años
Y el mismo 1992 es el año en que la oposición documenta la compra del predio que acabó llamándose La Chingada, en la entrada de Palenque, puesto a nombre del padre, Andrés López Ramón, comerciante de pueblo, pagado en efectivo.
López Obrador luego dijo que era herencia de sus padres y, cuando fue jefe de Gobierno, ni siquiera lo declaró
No hace falta ser genio: un abarrotero no junta de la nada, en el año del plantón, el dinero para un rancho que el hijo esconde y después usa como retiro de estadista
📑 Papelito habla.
Les exhibimos las páginas que literalmente hablan de los 9 riesgos que detectamos en el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México (POZMVM).
Morena miente con un cinismo increíble.
Al parecer ni han leído el documento.
Abro hilo
1/10
¡ Ni perdón, ni olvido !
Los hijos de López Obrador a través de su Clan, vendieron al gobierno medicinas para el cáncer que ...
¡ NO SERVÍAN !
Ganaron con esto, más de ...
¡ 1, 200 millones de pesos !
Y la Cofepris tuvo que boletinar las medicinas para retirarlas.
Vean..
Si Usted tiene un depto que compró en CDMX en el año 1990 en 120,000 pesos, en el año 2000 en 1 millón de pesos y hoy vale 6 millones (conozco muchos casos así), en lugar de pagar 10,000 a 15,000 pesos de predial, @ClaraBrugadaM quiere que Usted pague 100,000 pesos de predial a partir de 2027
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Una locura por decir lo menos
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Nunca un político mexicano se arrastró tanto, como una lombriz húmeda entre estiércol, para encaramarse en el altar del poder como lo hizo López Obrador.
Dicen los cronistas de lo inútil que en su juventud era un tipo de bajo perfil, casi invisible, como esos estudiantes mediocres que flotan en la orilla de la nada y nunca destacan en nada.
Pero el hambre de poder es más fuerte que la inteligencia, y en ese pantano encontró su alimento.
Fue delegado del Instituto Nacional Indigenista, y allí descubrió el elixir oscuro que lo transformó: el poder.
Desde ese instante entendió que no necesitaba libros, ni ideas, ni logros.
Bastaba con domesticar la miseria ajena, ordeñar la fe del pobre y convertir la desgracia en carnada electoral.
Su biografía es una letanía de derrotas disfrazadas de resistencia.
En el 88 y en el 94 lo aplastaron, pero él se vendió como mártir.
En el 2006 y en el 2012, el “mesías tropical” volvió a caer, pero cada caída fue abonando la leyenda de un Cristo de utilería crucificado por las urnas.
Treinta años repitiendo el mismo rosario de frases gastadas, como un cura de cantina que nunca aprende otro sermón.
Y en 2018, a fuerza de insistir, no por virtud sino por cansancio colectivo, lo hicieron presidente.
Llegó con el resentimiento de un perro apaleado y con la sonrisa torcida de quien por fin puede vengarse.
Prometió acabar con la corrupción, la inseguridad y la pobreza, pero lo único que acabó fue con el equilibrio de poderes y con la poca dignidad que quedaba en Palacio Nacional.
El autoproclamado salvador convirtió la República en su rancho personal: una finca donde los lacayos de Morena ladran consignas, donde la Constitución sirve de papel higiénico, y donde la mentira se volvió religión de Estado.
Su sexto informe fue un evangelio invertido, un rosario de falacias recitadas con voz nasal, como si con repetir que vivimos en el “mejor sistema de salud del mundo” desaparecieran los muertos que agonizan por falta de medicinas.
Cada frase era una hostia envenenada: “ya no hay corrupción”, mientras su familia nada en contratos y privilegios; “ya no hay violencia”, mientras la sangre chorrea en cada esquina; “ya no hay desigualdad”, mientras los pobres siguen siendo carne de cañón para sus campañas.
Andrés Manuel no fue un estadista, fue un predicador de odio con micrófono eterno.
Lo suyo no fue gobernar, sino montar un circo de resentimiento.
La política, para él, fue un altar para su ego enfermo, un púlpito para vomitar frases huecas.
Y ahí están sus huestes: los fanáticos de Morena, convertidos en cruzados del absurdo, defendiendo al “viejo sabio guango” aunque se caiga el país a pedazos.
México no se convirtió en el Edén prometido, sino en un pantano de cadáveres, fosas comunes, hospitales vacíos y escuelas en ruinas.
La corrupción no murió: se mudó de oficina y ahora firma con tinta guinda.
La violencia no se acabó: se multiplicó bajo la sombra cómplice del “abrazos no balazos”.
El país entero es un espejo roto, y López Obrador todavía se atreve a decir que nos dio “paz y justicia”.
Su legado en Tabasco es aún más grotesco: sus paisanos lo recordarán no por obras, sino por desplantes ridículos y frases de cantina.
El primer presidente tabasqueño, sí, pero también el primer bufón en trono que convirtió a la patria en penitencia.
No fue el estadista que soñó el pueblo, sino el loco de Palacio Nacional, ese hechicero decadente que usó la fe del pueblo como leña para alimentar su hoguera personal.
El tiempo lo desenmascaró: no era Moisés guiando a México, era un viejo decrépito disfrazado de profeta, un Judas con micrófono, un predicador que en vez de multiplicar los panes multiplicó las mentiras.
Y ahora su nombre será el estigma de una nación que se dejó embrujar por un resentido.
Y así lo proclamamos desde el púlpito negro del Exorcista Político: Andrés Manuel López Obrador será recordado como el apóstol del resentimiento, el predicador de la mentira, el Judas tropical que besó al pueblo en la frente mientras le robaba el alma.
Su “Cuarta Transformación” no fue un milagro, sino una plaga.
No fue el inicio de una era, sino la profecía cumplida del colapso nacional.
Que su memoria arda como lámpara de advertencia, que su sombra no se borre de los muros de la vergüenza.
Porque la historia no lo absolverá, la historia lo vomitará.
Y cuando las trompetas del Apocalipsis populista resuenen, no anunciarán redención, sino la demolición definitiva de su farsa.
Pregúntate: ¿Cuántas veces más permitiremos que un demagogo convierta nuestra miseria en su pedestal?
¿Cuánto tiempo más seremos rebaño de charlatanes que rezan con la Biblia de la corrupción en la mano?
¿Hasta cuándo nos atreveremos a exorcizar el Palacio Nacional de los espíritus podridos que lo habitan?
La respuesta está en tu conciencia: despertar o seguir de rodillas ante los falsos profetas.
Solo paso a recordarles: Cuando te prohíben usar tu propio dinero en efectivo, no es modernización: es fiscalización absoluta y pérdida total de libertad. Si el Estado decide apagar tu cuenta, te quedas sin nada. ¿De verdad no ves el patrón? ¿Qué tan manipulado estás? ¡Despierta!
¿Y si el mayor peligro para nuestra sociedad no fuera la maldad, sino la estupidez?
La alarmante teoría de Dietrich Bonhoeffer que explica el mundo de hoy.
La Teoría de la Estupidez de Bonhoeffer:
El peligro silencioso
Durante los años más oscuros de la Alemania nazi, el teólogo y pastor Dietrich Bonhoeffer reflexionó desde su celda sobre cómo una sociedad culta y moderna había caído en la barbarie colectiva.
Su conclusión fue revolucionaria y alarmante:
la estupidez es un enemigo del bien mucho más peligroso que la maldad misma.
👉 ¿Por qué es más peligrosa que la maldad?
Contra la maldad se puede luchar:
se puede denunciar, combatir e incluso legislar en su contra.
El malvado, en el fondo, suele tener conciencia de que está rompiendo las reglas.
Con la estupidez, en cambio, estamos completamente indefensos.
La persona dominada por ella es impermeable a los argumentos lógicos y a los hechos objetivos.
Si se le presentan pruebas que contradicen sus dogmas, simplemente las ignora o las tacha de irrelevantes.
Al sentirse completamente segura de sí misma, se vuelve agresiva y sumamente peligrosa al ser confrontada.
No es un defecto intelectual, sino moral
Bonhoeffer aclaró que esto no tiene nada que ver con el coeficiente intelectual o el nivel educativo. Existen mentes brillantes que operan bajo una profunda estupidez y personas sencillas que desbordan sabiduría moral.
La estupidez ocurre cuando un individuo renuncia voluntariamente a su capacidad de juicio propio.
👉 El contagio social y el rol del poder
Para el pensador, la estupidez es un fenómeno sociológico.
Observó que el ascenso de una fuerte estructura de poder (política o religiosa) infecta de estupidez a gran parte de la población.
Al integrarse a un grupo o adoptar ciegamente una ideología, el individuo sacrifica su independencia interior.
En este estado, la persona ya no piensa por sí misma:
se convierte en un repetidor de eslóganes, consignas y narrativas prefabricadas.
Al delegar su conciencia al colectivo, se transforma en una herramienta dócil capaz de cometer o justificar las mayores atrocidades sin experimentar remordimiento alguno.
👉 La conclusión de Bonhoeffer
La estupidez no se cura con más instrucción o datos, sino con un acto de liberación interna y coraje moral.
Hasta que el individuo no recupere la valentía de examinar sus ideas de forma autónoma y de tolerar la incomodidad de contradecir a su propio grupo, seguirá atrapado en este peligroso letargo.
Que pasa @SOBSECDMX espero que no estén esperando que suceda una tragedia. Es justo en un cruce de semáforo donde corren peligro peatones bicis y motos #hoyos#alcaldiamiguelhidalgo#cdmx apóyenos por favor
Seis personas murieron en Tultitlán en una combi que se metió por donde se le dijo que no debía meterse, terminó atrapada en una inundación y los pasajeros murieron intoxicados por (no se ha determinado) una fuga de gas o el dióxido de carbono del vehículo. ¿Hasta cuándo la gente va a dejar de resignarse a transporte público así de indigno y peligroso? Con choferes irresponsables a un grado criminal, unidades en mal estado, rutas que tratan al pasajero como ganado ordeñado hasta los huesos en lugar de como seres humanos.
Hace unos días una combi volcó por ir a exceso de velocidad en la carretera, como pasa a cada rato. Y el resultado de esto empeora porque ni siquiera son vehículos que cubran lo mínimo de estándares de seguridad, y menos para viajar a velocidades de carretera. Incluso ir a 50 km/hr es un enorme riesgo en esas combis. Pero se permite. Las consesiones son un botín político enorme, que se traslada en un chingo de dinero y votos. Y la gente neta no debería resignarse a ser rehén de negocios turbios y vehículos inseguros manejados por gente sin la más mínima capacitación o responsabilidad, o hasta sentido común.
Y el problema es que hablar de esto es un drama. Llegan los defensores del gobierno en turno a acusar de golpeteo o que "antes no decías nada", como si hubieran cambiado algo. Llega la gente a decir que no se puede hacer nada porque ven la exigencia ciudadana como un hobbie clasemediero para gente con mucho tiempo libre y no como algo que litetalmente es de vida o muerte. Y, mientras tanto, la gente sigue muriendo simplemente por trasladarse a sus trabajos o sus casas. ¿Hasta cuándo?