Borges y Cortázar.
F.S. ¿Le agradaban los cuentos fantásticos de Julio Cortázar?
J.L.B. Sí, me agradaban, y ocurrió un pequeño episodio... ¿Se lo he contado ya?
F.S. No.
J.L.B. Yo me encontré con Cortázar en París, en casa de Néstor Ibarra. Él me dijo: "¿Usted se acuerda de lo que nos pasó aquella tarde en la diagonal Norte?" "No", le dije yo. Entonces él me dijo: "Yo le llevé a usted un manuscrito. Usted me dijo que volviera al cabo de una semana, y que usted me diría lo que pensaba del manuscrito".
Yo dirigía entonces una revista, los Anales de Buenos Aires (una revista ahora indebidamente olvidada), que pertenecía a la señora Sara de Ortiz Basualdo, y él me llevó un cuento, Casa tomada; al cabo de una semana volvió. Me pidió mi opinión, y yo le dije: "En lugar de darle mi opinión, voy a decirle dos cosas: una, que el cuento está en la imprenta, y dentro de unos días tendremos las pruebas; y otra, que ya le he encargado las ilustraciones a mi hermana Norah". Pero, en esa ocasión, en París, Cortázar me dijo: "Lo que yo quería recordarle también es que ése fue el primer texto que yo publiqué en mi patria cuando nadie me conocía".
Y yo me sentí muy orgulloso de haber sido el primero que publicó un texto de Julio Cortázar. Y luego nos vimos un par de veces en la Unesco, donde él trabaja. Él está casado —o estaba casado— con la hermana38 de un querido amigo mío, Francisco Luis Bernárdez (otro poeta que hubiera debido mencionar, y que no he mencionado porque la memoria suele fallarme: yo admiro a muchos escritores...). Bueno, como le decía, nos vimos creo que dos o tres veces en la vida, y, desde entonces, él está en París, yo estoy en Buenos Aires; creo que profesamos credos políticos bastante distintos: pero pienso que, al fin y al cabo, las opiniones son lo más superficial que hay en alguien; y además a mí los cuentos fantásticos de Cortázar me gustan. Me gustan más que las novelas suyas: creo que en las novelas él se ha dedicado demasiado al mero experimento literario, a ese experimento del que no diré que inventó, pero del cual abusó William Faulkner y que se encuentra también en Virginia Woolf: el hecho de invertir el orden cronológico en la narración —que me parece el orden natural— y de contar las historias barajando un poco el orden en que ocurren los hechos.
Pero aquí pienso (lo que sin duda se ha dicho también) que eso es lo que ocurre deliberadamente en todo relato policial. Porque realmente un relato policial empieza por el último capítulo, y todo el libro ha sido hecho para llegar al último capítulo, lo cual condice con la estética de Poe, inventor del género policial, que dijo que un cuento debía escribirse para la última línea. Eso, desde luego, puede producir cuentos admirables, pero, al mismo tiempo, a la larga, tiene algo de trampa. Creo que pueden escribirse cuentos que no estén escritos para la última línea. En todo caso, no sé si antes de Poe, o antes de Hawthorne quizá, alguien intentó ese tipo de cuento: pero creo que pueden escribirse cuentos que sean continuamente agradables, continuamente emocionantes y que no nos lleven a una última línea de mero asombro o de mero desconcierto.
📅 Un día como hoy, 5 de junio de 1846, nació en #Cusco la destacada educadora y jurista #peruana Trinidad María Enríquez, quien rompió barreras al convertirse en la primera mujer #sudamericana en acceder a la universidad. Su lucha por la igualdad marcó un hito en la historia de la educación y los derechos de las mujeres en el #Perú.
Hacia 1866 se desempeñó como profesora en el Colegio de Educandas del Cusco, donde tuvo como alumna a Clorinda Matto. Posteriormente, alrededor de 1870, fundó un colegio en el que, por primera vez, se impartieron a niñas cusqueñas materias como ciencias físicas y naturales, literatura, historia y otras asignaturas propias de la instrucción media.
Fue la primera mujer que se matriculó en la Universidad del Cusco (actual Universidad Nacional de San Antonio Abad), donde cursó Letras y Jurisprudencia. Con ello se convirtió en la primera mujer universitaria del Perú y de #Sudamérica, así como en la primera jurista del país. Para poder matricularse, fue necesario que el 3 de octubre de 1874 se expidiera una resolución suprema. En 1878 obtuvo el grado de bachiller en Jurisprudencia, aunque no el título de abogada, ya que en esa época las mujeres no podían obtener títulos profesionales. A pesar de que demandó su caso ante el poder legislativo, no logró su objetivo, pero sentó un importante precedente en el camino hacia la formación profesional de las mujeres en el Perú.
Además, lideró durante algunos números la sección «Mosaico» de la revista El Recreo, periódico literario fundado en Cusco en 1876 bajo la dirección de Clorinda Matto de Turner y Abraham Vizcarra. En esta sección, cuyo título anticipaba su carácter variado, Enríquez publicó comentarios críticos sobre la realidad social, educativa y cultural del Cusco, además de reseñar las últimas ediciones de otros medios de prensa.
Murió en #Lima el 20 de abril de 1891. Su legado como pionera de la educación y los derechos de las mujeres en el Perú sigue siendo reconocido hasta hoy.
@RonaldCrossPeru Con mi mínima formación estadística entiendo que un margen de error de +1/-1 implica que Porky y Nieto están dentro del margen de error. Pero Belmont ya no 🤔
George Duke performing Hummin’ with Cannonball Adderley on alto saxophone, Nat Adderley on cornet, Walter Booker on bass and Roy McCurdy on drums live at the 7th Newport Jazz Festival at the Doelen, Rotterdam, The Netherlands, 1971.
"Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas".
"Itaca", Constantinos Kavafis
Este 21 de Mayo pienso en la carta que Miguel Grau, comandante del Huáscar, escribiera a Carmela Carvajal, viuda de Arturo Prat, y la respuesta que ella le diera. Si era posible tener respeto y nobleza entre adversarios en medio de la guerra, ¿cómo no va a ser posible entre adversarios políticos de una misma bandera hoy?
Tenemos mucho que aprender de nuestra propia historia.
@literlandweb1 La frase no es de Camus sino de Charles Caleb Colton. Revisen sus fuentes amigos de Literland. Me encanta seguirlos, pero no pierdan rigurosidad
“Nunca digas que amas a alguien si nunca has visto su ira, sus malos hábitos, sus creencias absurdas y sus contradicciones. Todos pueden amar una puesta de sol y la alegría, solo algunos son capaces de amar el caos y la decadencia”.
- Mario Vargas Llosa
Los sicarios que asesinan en el Peru no serán procesados por el delito de organización criminal.
Me gustaría que un solo congresista tuviera el coraje de ir al entierro de los dos ingenieros y la topografía asesinados ayer por mafias de extorsion en Sullana y se los explicara a sus familias.