De salir cada fin de semana a disfrutar de noches tranquilos en casa con mi mascota — el cambio de ao me enseó que la felicidad está en los detalles sencillos.
Hoy caminando por la calle se me rompió la cartera, una abuela me ayudó a recoger todas las tarjetas y me dijo que la suerte está con las personas buenas. Un pequeo gesto que me llenó de calor.